- El estrés es la enfermedad más común de nuestros tiempos. Las presiones de la vida cotidiana llevan a muchas personas a tomar fármacos para controlar la ansiedad y otros síntomas. ¿Sufre usted de este mal?
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El trajín del día, el ruido, los problemas familiares, el trabajo, la universidad, la escuela, la violencia, en fin, hay un sinnúmero de elementos desencadenantes del estrés, una enfermedad de los tiempos modernos, provocada por situaciones agobiantes que originan reacciones físicas o trastornos sicológicos a veces graves.
Mercedes Flores, una señora que a su edad (68 años) debería gozar de una vida tranquila, es víctima de estrés emocional, asegura que cualquier ruido e incluso una noticia en la televisión, la ponía nerviosa y su presión arterial aumentaba, todo parecía que era consecuencia de su hipertensión.
Su vida se la pasaba encerrada en su casa, inquieta, y sus hijos la llevaban de médico en médico para controlarle la presión y los nervios a través de fármacos para la presión y tranquilizantes; sin embargo, cualquier problemita la alteraba porque no había encontrado la causa de su estrés.
Hoy en día sigue cuidando de su presión arterial con fármacos; sin embargo, para relajar su cuerpo opta por tranquilizantes naturales (té), masajes, acupuntura y cambios de ambiente, lo cual la mantiene relajada.
La médico naturortopático, Maritza Ruiz, subdirectora del Instituto de Estudios Superiores de Medicina Oriental, señala que los problemas económicos, la inestabilidad laboral, problemas familiares son detonantes para una crisis de estrés.
Otras personas propensas a padecer de estrés son quienes padecen enfermedades crónicas; por ejemplo, una persona diabética que no tiene mucho conocimiento de la enfermedad vive estresada porque piensa que cualquier cosa que coma le sube el azúcar, que la van a amputar y todo por falta de orientación médica.
Cabe señalar que todas las personas en algún momento de nuestras vidas caemos en estrés, incluso, los niños. Sin embargo, existen grupos de población más vulnerables como los trabajadores más jóvenes, los que están a punto de jubilarse, los inmigrantes y los discapacitados. También son más propensos a sufrir altos niveles de estrés quienes practican determinadas profesiones como profesores, policías, médicos, periodistas y conductores de ambulancias.
Algunos estudios realizados en la Unión Europea revelan que casi la mitad de profesionales del periodismo sufren estrés y fatiga crónica, uno de cada cuatro toma tranquilizantes o estimulantes.
Las celebridades no se escapan, debido a la constante presión a la que están expuestos. Según un sondeo del Daily Express, Victoria Beckham, la esposa del futbolista, David Beckham, es la celebridad con más estrés en el mundo, superando a Tony Blair y a Michael Jackson.
Señales y tratamiento
Según Ruiz, los síntomas más comunes del estrés son alteraciones del sueño (insomnio, sueño ligero, sueño interrumpido), también presentan ansiedad, palpitaciones, aumento de sudoración, alteración del apetito, dolores musculares crónicos, especialmente en el cuello, espalda y hombros. La caída del cabello también puede ser a causa del estrés, ya que cuando una persona está bajo estrés, el fluido de sangre hacia la cabeza es menor, entonces el cabello se muere y se cae.
Otros síntomas de las personas estresadas son cambios de actitud hacia la familia y las personas que les rodean, lo cual puede ser agresividad o aislamiento. Problemas de autoestima porque vive más preocupada por los factores que le desencadenan el estrés, que por sí misma, afirma Ruiz.
El primer paso, según Ruiz, es identificar la causa del estrés; de lo contrario, no puede empezar un tratamiento, ya que muchas personas lo primero que hacen es tomar tranquilizantes, con lo cual se crea otro problema, como la dependencia hacia fármacos.
Lo primero es visitar al médico para que éste haga la historia clínica, examen físico y exámenes de laboratorio para determinar si es un problema orgánico o emocional el que aqueja, afirma Ruiz.
En caso de que el problema sea emocional, Ruiz aconseja un tranquilizante que la relaje y vitaminas para el sistema nervioso y luego buscar ayuda de un terapeuta.
Aunque Ruiz recomienda un tranquilizante al empezar el tratamiento, señala que debe ser con la autorización del médico, ya que se hace para ponerle un alto a la ansiedad del paciente.
El médico debe saber elegir entre un ansiolítico farmacológico o natural, primero hay que optar por los naturales, porque los fármacos sólo se recomiendan en casos de extrema necesidad, ya que tienen efectos colaterales, como la fármaco-dependencia, la persona dice: me siento bien pero sin la pastilla no puede dormir, entonces en lugar de hacerle un beneficio se le agrega un trastorno extra al que tenía, señala Ruiz.
La solución
Lo más conveniente para combatir el estrés, según la especialista, es en primer lugar la fitoterapia; en caso de que la persona presente un dolor muscular fuerte, se puede tratar con un masaje y un tranquilizante natural, el cual puede ser té, cápsulas o gotitas.
También están las terapias alternativas como auriculoterapia, acupuntura o terapia floral porque hay unas esencias florales que tienen propiedades tranquilizantes, antidepresivas, entre otras o bien pueden ser baños relajantes pero el tratamiento es individualizado, mucho cuidado con tomar el tratamiento de la vecina, las causas del estrés son diferentes.