CORRESPONSAL/BOGOTÁ, COLOMBIA
Colombia y los países del Triángulo Norte de Centroamérica iniciaron ayer la séptima ronda de negociaciones para un Tratado de Libre Comercio (TLC), con la expectativa de llegar a un acuerdo en “temas sensibles” como el acceso a mercado de productos agrícolas e industriales a los mercados de ambas partes.
Después de seis encuentros, que arrancaron en junio del año pasado, los jefes negociadores han logrado acuerdos en varios temas, pero en otros no.
En asuntos como reglas de origen, servicios aduaneros, inversión y servicios, los negociadores han logrado avances. Pero los pegones han surgido en torno a las condiciones de acceso a mercado de productos agrícolas e industriales y por la desgravación arancelaria, es decir la reducción de impuestos al comercio de diversos productos.
Los países centroamericanos que integran el Triángulo del Norte (Guatemala, Honduras y El Salvador) han solicitado excluir de un TLC, es decir no gozarían del libre comercio, productos de los sectores agropecuarios e industriales, lo que no ha sido del agrado de empresarios colombianos, que tienen muchas expectativas sobre todo en la parte industrial.
Alejandro Vélez, vicepresidente técnico de la Sociedad de Agricultores de Colombia, SAC, el gremio más fuerte de este sector, aseguró que los países del Triángulo del Norte no tienen interés en liberar su mercado agrícola, sino parcialmente.
Hay productos como el azúcar y algunos cárnicos que “definitivamente no se tocarán”. Sin embargo, “puede abrirse una pequeña franja de algunas oleaginosas”, consideró Vélez.
Nicaragua no participa en las negociaciones para un TLC con Colombia, debido en parte a la demanda que introdujo en La Haya contra Bogotá por sus pretensiones sobre territorios nicas en el Mar Caribe, según indicó el año pasado el Ministerio de Fomento, Industria y Comercio (Mific).