Ernesto González Valdés

En el amor durante la edad avanzada la comunión es total ¿Amor a la tercera edad? Dentro de un par de días estaremos celebrando el Día de la Amistad, para otros el Día del Amor y por ello les traigo a colación el siguiente relato: El matrimonio de don Rafa y doña Chonita tiene casi […]

En el amor durante la edad avanzada la comunión es total

¿Amor a la tercera edad?

Dentro de un par de días estaremos celebrando el Día de la Amistad, para otros el Día del Amor y por ello les traigo a colación el siguiente relato: El matrimonio de don Rafa y doña Chonita tiene casi sesenta años y ellos consideran como un regalo de Dios el poder seguir unidos, acompañándose ahora que más lo necesitan.

Los atributos de su juventud e inclusive los de su edad madura ya desaparecieron, o por lo menos disminuyeron; el tiempo no perdona: la piel ya no es tersa, la memoria no es tan buena y el buen humor a veces se pierde fácilmente. ¿Qué es entonces lo que mantiene unido a este matrimonio?

Don Rafa dice que es la voluntad firme de amarse mutuamente y pensar más en el bienestar del compañero que en el propio. Chonita insiste en que la voluntad es muy frágil y que gran parte o posiblemente todo, se lo deben a la gracia especial que recibe el matrimonio.

Resulta cierto que cuando no falta una cualidad, sobra un defecto. En las parejas jóvenes el amor es un deseo corporal o sentimental que busca al otro para sentirse feliz, pero casi nunca busca la felicidad de su pareja, sino la propia. En cambio, pasada la juventud, en las personas “mayores” de carácter sano, el amor suele volverse más maduro y son capaces de amar de verdad a la persona que escogen para compartir su vida, porque entonces ya no es tan fácil que seamos dominados por la pasión ciega o el romanticismo exagerado.

Estas personas de la tercera edad han aprendido a compartir también la enfermedad, los achaques, las despedidas de los hijos, la muerte de amigos, en fin, su paulatina disminución de actividad e incluso de fuerza, para apoyarse mutuamente y poder decirse: aquí estoy viejito, cuenta conmigo, te ayudo, viejita, no cargues eso que está muy pesado.

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