- “Escoba” del Gobierno de “Paz y Reconciliación” de Daniel Ortega “barre” a más de 100 trabajadores de Casa Presidencial
Mirna Velásquez, Wilder Pérez y Anne Pérez
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La “escoba” llegó ayer a la Casa de la Presidencia, cuando más de 100 de 200 trabajadores recibieron sus cartas de despido, mientras el resto de empleados fue enviado de vacaciones forzadas, según denunciaron los afectados.
“… No queremos… porque ¡no debemos! porque es un compromiso… despedir a nadie. Estamos hablando de un Gobierno de Reconciliación, un Gobierno de Unidad Nacional, un Gobierno con sensibilidad y, un Gobierno con inteligencia; por lo tanto, cada uno de esos casos que usted menciona, tienen que ser analizados; tienen que ser ubicados de acuerdo con su capacidad, con su profesión, donde corresponda cuando no vayan a permanecer en la función que actualmente tienen…”, fueron las palabras de la primera dama Rosario Murillo, el pasado 22 de enero.
De acuerdo a uno de los despedidos que solicitó el anonimato por temor a represalias, la nueva directora de Recursos Humanos de la Presidencia, Marisol Serrano, hizo llegar las cartas de despido en las que se argumenta que se prescinde de los servicios brindados, de acuerdo al artículo 111 de la Ley de Servicio Civil y de Carrera Administrativa, sobre la reestructuración y reorganización institucional.
Según el denunciante, el despido masivo en Casa Presidencial deja sin empleo a trabajadores de la Secretaría de Comunicación, incluyendo a recepcionistas y conserjes, además de las personas que atendían el Despacho de la Primera Dama, conductores y personal de mantenimiento de otras áreas.
La Ley 476 o Ley de Servicio Civil y Carrera Administrativa establece que los trabajadores de la administración pública no pueden ser despedidos sin una justificación legal correcta.
Días antes de la toma de posesión, Ortega sostuvo un encuentro con varios líderes sindicales y en esa ocasión el mandatario aseguró que los únicos cambios que haría en la Presidencia serían de funcionarios que ocuparon cargos de confianza asignados por el ex presidente Enrique Bolaños.
Después que asumió el gobierno, Ortega reiteró que no habría despidos masivos en el Gobierno y se comprometió a garantizar la estabilidad de los trabajadores públicos.
Una de las promesas electorales de Ortega, durante su campaña, fue que haría un gobierno de “cero desempleo”, leyenda que aún se puede leer en algunos rótulos con propaganda electoral.
Por su parte, el diputado de la Alianza Liberal Nicaragüense (ALN), Alejandro Bolaños, presidente de la Comisión de Asuntos Laborales y Gremiales de la Asamblea Nacional, afirmó que esa comisión está preocupada por los despidos masivos en los diferentes entes estatales.
Según el diputado, la comisión ha recibido quejas de personas que han trabajado hasta 15 y 20 años y de un momento a otro han sido despedidos por las autoridades del Gobierno sandinista.
Afirmó, además, que han recibido más de 70 quejas, incluyendo las de personas que fueron forzadas a renunciar.