¿Es buena la mentira piadosa?

La mentira piadosa es aquella que se dice a alguien con la intención de no causar o disminuir una pena Cuando nos referimos a que alguien nos miente, esto nos conduce a un malestar inmediato, inclusive llegarlo a catalogar como una burla de total irrespeto. Pero, en el caso que esta mentira fuese piadosa, ¿cuál […]

La mentira piadosa es aquella que se dice a alguien con la intención de no causar o disminuir una pena

Cuando nos referimos a que alguien nos miente, esto nos conduce a un malestar inmediato, inclusive llegarlo a catalogar como una burla de total irrespeto. Pero, en el caso que esta mentira fuese piadosa, ¿cuál sería su respuesta? Recurriendo a nuestro amigo el diccionario, identificamos los conceptos siguientes: Mentir: Decir o manifestar lo contrario de lo que se sabe, cree o piensa; Mentira piadosa: mentira que se dice con intención de no causar pena. Por ejemplo: Le dije que volveríamos pronto, pero fue una mentira piadosa.

¿Quiénes utilizan comúnmente la mentira piadosa? ¿Alguna profesión en particular? Pienso que no, sin embargo en ocasiones unas profesiones se podrían prestar más que otras, por ejemplo, el médico. Ante la condición grave de un paciente, al galeno posiblemente le costará decir claramente la situación, y a la vez proporcionarle a los familiares un halo de esperanza.

Se plantea que la “mentira piadosa” constituye una excepción a la regla, sólo justificada por el respeto a la persona y ante la situación concreta del daño posible que se produciría al decirle la verdad al paciente, que en ese caso no le queda otro camino que apelar a la excepción de la regla.

Es evidente que cuando se recurre a esta conducta de excepción se privilegia una postura humanitaria, porque si el cumplimiento de la norma le ocasiona daño al paciente, la norma no es adecuada o correcta.

De todas maneras, se le diga al paciente parte de la verdad, se omita el pronóstico ominoso, se llegue a “la mentira piadosa”, es imprescindible compartir la responsabilidad de esta decisión con la familia, y conviene hacerlo con el que aparezca como miembro emergente del grupo familiar.

Y en el caso de nuestros hijos, ¿no mienten piadosamente, lo que pudiera ser el sinónimo de enmascarar las “malas noticias”? Posiblemente al doctor le resulte más sencillo, más fácil apelando a su experiencia, a una fina psicología.

En una ocasión, Platón dijo lo siguiente: Pero en cuanto a la mentira de palabra, ¿no podrá alguna vez y para alguien ser útil, con lo que no será ya digna de odio? ¿No es útil, por ejemplo, en los tratos con el enemigo, o aun con los que llamamos amigos, cuando por el furor o la demencia pueden intentar la comisión de algún mal, para inhibirlos del cual puede ser la mentira como una droga provechosa?

Como se lee en el texto citado, puede interpretarse que este filósofo griego “justifica” la necesidad de la “mentira piadosa”.

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