- Desea reactivar la Hoja de Ruta, un plan de paz internacional que es papel mojado desde el 2003
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La Secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice, se reunió el domingo con el presidente palestino, Mahmud Abas, y el rey jordano, Abdalá II, sin anunciar avances en la forma de desbloquear el moribundo proceso de paz con Israel.
Tras reunirse con Abas en la localidad cisjordana de Ramalá, la jefa de la diplomacia estadounidense reafirmó la necesidad “de acelerar el proceso de paz”, mientras que el presidente de la Autoridad Palestina rechazó “las soluciones temporales”, en alusión a la propuesta israelí de crear un Estado palestino con fronteras provisionales antes de lograr una solución definitiva.
“Me opongo a soluciones temporales, incluido un Estado con fronteras temporales, porque pienso que no son una opción viable sobre la que se pueda edificar un acuerdo”, dijo Abas en una rueda de prensa conjunta con Rice, quien desea reactivar la Hoja de Ruta, un plan de paz internacional que es papel mojado desde el 2003.
Pese a esta afirmación, un alto responsable del Departamento de Estado indicó que “no excluiría” que los palestinos “puedan pronunciarse a favor de esta idea en ciertas circunstancias”.
Mientras Washington rechaza las propuestas europeas y árabes de una conferencia internacional de paz para Oriente Medio, el presidente palestino llamó a “reactivar el papel que desempeñan todas las partes internacionales” en este conflicto.
Rice obvió estas divergencias y aseguró que “Estados Unidos está absolutamente comprometido con favorecer una solución al conflicto” y con “los esfuerzos por encontrar los medios de acelerar los progresos de la Hoja de Ruta”.
“Desplegaremos todos los esfuerzos posibles para imponer la ley y el orden y para reforzar nuestros servicios de seguridad”, dijo, por su parte, Abas. La administración estadounidense busca la aprobación del Congreso a una partida de 86 millones de dólares de ayuda militar destinada a las fuerzas de seguridad controladas por la presidencia palestina.
El movimiento islamista Hamas, en el Gobierno, criticó esta iniciativa y acusó a Washington de querer llevar a los palestinos a una guerra civil.
“Estén seguros de que no utilizaremos para una mala causa la ayuda que recibimos, de cualquier parte que provenga”, aseguró el líder palestino.
Abas llamó igualmente a Israel “a poner fin a sus actividades de ocupación, a liberar prisioneros y a poner fin a los castigos colectivos, como su última incursión en Ramalá”.
También dijo que los palestinos están resueltos a preservar el alto el fuego en la franja de Gaza pactado el 26 de noviembre entre los grupos armados e Israel.