- El autor y CANTANTE ARGENTINO Piero ha recorrido el mundo dando conciertos musicales, pero además, saldando COMPROMISOS POLÍTICOS. En Nicaragua estuvo presente en la TOMA DE POSESIÓN del presidente Daniel Ortega
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Siempre que se aproxima la celebración del Día del Padre, un señor visita la mayoría de los hogares nicaragüenses. Lo hace a través de las radioemisoras que en ocasión de esa celebración lo tienen como invitado especial. Algunos notan su presencia y hasta lo acompañan, y habrá quienes se acostumbren tanto a él, que ni siquiera noten que está ahí.
Se trata de Piero DeBenedictis, el argentino autor e intérprete de la canción Viejo mi Querido Viejo, escrita en 1969 y que se convirtió en tema símbolo en los homenajes que se rinden a esos hombres que después de haber recorrido mucho trecho en la vida empiezan a declinar sus energías y a emblanquecerse sus cabellos. A esos hombres que despiertan en sus hijos el deseo de decirles: “sos un buen tipo mi viejo”.
Esa voz que cada año nos hace recordar que nuestro viejo “Ahora ya camina lerdo / Como perdonando el viento”, le pertenece a un hombre que ahora tiene 61 años, pero que aún no “Tiene la tristeza larga / de tanto venir andando”. Se ve fuerte, alegre, sonriente. Es como si su historia no tuviese tiempo, al igual que su canción.
Piero, más que un cantante parece un turista. No acostumbra hacerse acompañar por guardaespaldas ni por un séquito de personas a su disposición. Por su apariencia, nadie diría que ha recorrido el mundo entero y que millones de personas han asistido a sus conciertos.
“Yo quise hacer una canción que viera al padre como institución, viera al padre como lo que significa ¿no? Que cuando sos chico el padre es el súper héroe, el maravilloso, que todo lo puede y al niño lo calma, lo consiente. Y cuando el chico crece el padre decrece y empieza a pasar lo que pasa con todo”, explica el cantautor.
Cuenta que al primero que le presentó la canción fue a su padre. “Escuchá este temita nuevo, sin anestesia”, le dijo. Y empezó a interpretarla, aún no se la sabía y leía la letra en una hoja de papel. Mientras la cantaba, a su padre le corrían lágrimas por el rostro. “Le quedó en el alma y empezamos a llorar los dos”, recuerda.
Esta canción tiene más de quinientas versiones en distintos ritmos e idiomas, además ha sido interpretada por diferentes músicos en todo el mundo.
SUS INICIOS
Piero DeBenedictis nació en Italia pero desde los 3 años llegó a Argentina con su familia. Su madre era cantante y fue una gran influencia para él. “Cantar era como un juego, no era una cosa pensada, profesional, además se creía que los cantantes eran seres especiales de familias de alcurnia o de otro planeta, gente así, y después me di cuenta que no, y empecé a tocar por ahí”, dice.
A los 24 años asistió a un programa de televisión donde debutó. Así inició su carrera artística, según él, fue algo que pasó al revés porque no estudió ni esperó llamadas de promotores o profesionales de la música. De esa presentación lo contrataron dos programas de televisión y las casas disqueras empezaron a llamar.
Durante toda su carrera artística ha producido música que tiene un alto contenido social, según dice, porque tiene un compromiso con la vida. “Me gusta ser útil y darle sentido a la vida”, enfatiza.
PROYECTOS PARA NICARAGUA
Desde hace un mes surgió la idea de presentar en Nicaragua la producción Sinfonía Inconclusa en LA Mar, un disco que realizó hace 31 años y contiene canciones para la niñez. Los fondos que se recauden serán destinados al Hogar Zacarías Guerra.
“Después será a beneficio de alguna otra causa para que el disco se pueda vender barato, en cantidad y le sirva a todos”, agregó.