La esquina de El Sesteo

Su posición estratégica donde se visualiza la Catedral, los colegios San Ramón y La Asunción, lo convirtieron en un punto de referencia para los leoneses [doap_box title=»Sus visitantes» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»] Al llegar a El Sesteo es común encontrar a personas leyendo periódicos, libros o escribiendo en libretas. La panorámica ha facilitado que algunos intelectuales lo […]

  • Su posición estratégica donde se visualiza la Catedral, los colegios San Ramón y La Asunción, lo convirtieron en un punto de referencia para los leoneses
[doap_box title=»Sus visitantes» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»]

Al llegar a El Sesteo es común encontrar a personas leyendo periódicos, libros o escribiendo en libretas. La panorámica ha facilitado que algunos intelectuales lo seleccionen para hacer sus escritos, aunque en la actualidad la mayoría de visitantes lo hacen con el propósito de disfrutar en familia o con amigos.

En sus primeros años de servicio, periodistas, como don Emilio Álvarez Montalván llegaban y se acomodaban en las mesas instaladas sobre la acera para escribir sus notas periodísticas, el ex alcalde, Gustavo Sequeira indica que integrantes de ese gremio acostumbraban asistir a este sitio donde funcionaba una cafetería para hacer tertulias.

Pero el lugar también fue un punto de referencia para estudiantes universitarios de la época que procedían de distintos países centroamericanos y asistían a la UNAN-León.

“El Sesteo ha sido una esquina de mucha remembranza para profesionales… mucha gente de Centroamérica recuerda El Sesteo como la esquina de los grandes recuerdos, de sus historias personales con sus novias, encuentros entre profesionales. Fue una esquina donde todo el mundo pasó a comer o a tomar algo y siempre tuvo un recuerdo grato”, dice su actual propietaria, Marcela Saravia.

Entre los personajes más recientes se encuentran ex presidentes como Arnoldo Alemán y Enrique Bolaños, además del ex candidato a la presidencia Eduardo Montealegre.

Mantener este local que es una referencia en la ciudad, ha significado la entrega de distintas familias leonesas. Sus actuales propietarios consideran que lo importante es lograr la satisfacción de los clientes.

“A los muchachos (los trabajadores) los preparamos nosotros (mi esposo y yo), tratamos de terapiarlos para que entiendan que el cliente es el rey de la casa, el cliente tiene que irse satisfecho, si hay que perder una cerveza, un plato de comida para que el cliente se vaya satisfecho eso para nosotros no tiene costo”, asegura Marcela Saravia.

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Corresponsal/León

Lo que hace más de cincuenta años nació como una cafetería en una casa de León hoy es uno de los restaurantes más visitados en la ciudad, por donde han transcurrido diferentes personalidades nacionales, además de haber sido un espacio de tertulia para intelectuales de la localidad.

En la esquina opuesta a la Real Basílica Catedral de León se ubica desde finales de los años cuarenta el restaurante El Sesteo, un establecimiento que ha pasado por distintas etapas, desde ser una sencilla cafetería, hasta convertirse en un reconocido restaurante.

Su ubicación permite que el asistente visualice tres de los edificios principales de la localidad, su Catedral; el colegio San Ramón, donde un tiempo funcionara la Universidad Nacional y la tercera infraestructura es la del colegio La Asunción, que se encuentra de frente, pasando el Parque Central.

Estas características lo convirtieron en un punto de referencia para los leoneses, que después de asistir a misa o hacer un recorrido familiar en el parque “se cruzaban a tomar un refresco en El Sesteo”, rememora el doctor Gustavo Sequeira Madriz, a sus 82 años, quien fue alcalde de León por el partido liberal, de 1963 a 1968.

SU HISTORIA

El edificio en el que se encuentra este restaurante pertenece a la Alcaldía.

El ex alcalde recuerda que cuando se construyó, el personal municipal era muy poco para utilizar toda la infraestructura, por lo que se decidió alquilar sus dos esquinas principales.

“Como era en esa época (el edificio) grande para sólo las oficinas municipales, la parte occidental se alquiló al Club Social, y la parte oriental fue ocupada para un centro recreativo llamado El Sesteo. Ese centro ha pasado por diferentes etapas hasta llegar a la actual que es significativamente bien presentada y un orgullo para la ciudadanía leonesa”, indica Sequeira Madriz.

Hasta la fecha las autoridades municipales continúan alquilando la esquina oriental para ese denominado centro recreativo, sin embargo los rostros del local han sido variados en dependencia de sus dueños.

Desde hace ocho años se encuentra bajo la administración de los miembros de la familia Marín Saravia, quienes tuvieron la ardua labor de reestructurar sus servicios para brindar una mejor oferta turística a los visitantes.

Marcela Saravia, dueña del negocio, cuenta que ella y su esposo Alejandro Marín lo adquirieron después que el local empezara a decaer por la falta de inversión.

Y es que durante los años ochenta, esta propiedad fue quitada a su dueña doña Luisita Icaza de Calderón por los trabajadores del lugar. La señora Icaza, quien ahora tiene 93 años, contó que su esposo Francisco José Calderón (q.e.p.d.) compró este local a doña Tina Somoza de Lanzas, quien lo había fundado en su casa, y por lo rentable que era lo trasladó a su actual ubicación.

La familia Calderón Icaza lo administró desde los años cincuenta e inicios de los ochenta. Durante ese tiempo distintas personalidades visitaron el local, el que en su segundo piso contaba con un pequeño apartamento acondicionado para el entonces presidente Anastasio Somoza García.

“El segundo piso de El Sesteo fue acondicionado en una época como apartamento de lujo y lo ocupó muchas veces el presidente Anastasio Somoza García, de tal manera que la noche trágica de 1956 de ahí salió del segundo piso de El Sesteo para ir a la Casa del Obrer,o donde recibió el ataque violento”, recuerda el doctor Sequeira Madriz.

UN NUEVO ROSTRO

Pero sus actuales dueños se han empeñado en reacondicionarlo y brindar desde su interior cultura nicaragüense para los turistas. En una de sus paredes se encuentran los retratos en blanco y negro de tres escritores de León: Rubén Darío, Alfonso Cortés, Salomón de la Selva, y del músico José de la Cruz Mena.

En otra de sus estructuras se destacan pinturas que reflejan leyendas leonesas, como El padre sin cabeza, El punche de oro, el Coronel Arrechavala, El Cadejo, La carreta nagua, entre otros.

Sin embargo la cultura no se ha quedado en las paredes, los trabajadores del restaurante han tenido que leer literatura leonesa para poder explicar a los visitantes la importancia de los escritores o lo que significa cada una de las leyendas.

“Ellos tienen conocimientos, han leído literatura sobre los poetas, las leyendas… Conocen bastante historia de León”, explica doña Marcela.

Doña Luisita Icaza de Calderón recuerda que en sus inicios el menú del local se destacaba por sorbetes, refrescos, gaseosas y sándwich, pero la comida nacional es ahora el platillo fuerte de la casa, principalmente los nacatamales.

El ex alcalde reconoce que el restaurante se encuentra en una de sus mejores etapas, y valora que “El Sesteo es un paso obligado para todo visitante que viene a esta ciudad colonial de León”.

En el segundo piso, donde un tiempo se hospedara Somoza García y después funcionara la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional, los propietarios del local pretenden instalar una galería para exponer pinturas de artistas leoneses, además de brindar el servicio de comida.

“Ahorita estamos renovando la parte de arriba y vamos a hacer un privado, hay cinco mesitas, vamos a hacer una galería ahí, vamos a tener pintura de la gente más destacada de León, lo que tenemos a futuro es mejorar y tratar de mantener la calidad en nuestra comida”, nos adelantó Saravia.

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