- Pacifistas, madres de reos, ex detenidos y la ONU piden clausurar polémico campo
Ex prisioneros, familiares y militantes de derechos humanos exigieron el jueves a Estados Unidos desde Cuba y muchos otros países el cierre de la cárcel instalada en su base de Guantánamo, al cumplirse cinco años de la llegada de los primeros acusados de terrorismo.
El secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, reclamó en Nueva York el cierre del centro de detención, mientras un ex prisionero, familiares de otro detenido y activistas estadounidenses hacían lo mismo frente al enrejado de la base naval de Guantánamo (970 km al este de La Habana).
Madre llora sobre rejas
Zohra Zewawi, quien viajó a Guantánamo desde Dubai, estalló en lágrimas al poner su mano sobre las rejas, no lejos de donde su hijo Omar Deghayes, de 37 años, está prisionero desde comienzos del 2002.
“Estoy tan contenta de estar cerca de mi hijo. Por un lado estoy feliz, pero también estoy muy triste porque no puedo verlo”, dijo a la AFP la mujer, que llevaba un prendedor con el número de prisionero de su hijo, “727”.
El ex prisionero Asif Iqbal, un británico de 25 años de origen paquistaní, miraba a lo lejos, tratando de ubicar el campo de detenidos donde estuvo tres años.
“Me siento tan cerca y sin embargo tan lejos”, dijo a la AFP. “Estoy tan lejos de tener los grilletes puestos, estoy tan lejos de ser torturado, de ser mantenido prisionero de forma ilegal”, indicó Iqbal, liberado hace dos años y nunca acusado formalmente.
La delegación también fue integrada por Cindy Sheehan, quien perdió un hijo en Irak, y por Adele Welty, madre de un bombero que murió en los atentados del 11 de septiembre de 2001.
“Cuando leo y veo lo que sucede en esta prisión me siento mal del estómago. Si los perros fueran tratados así en Estados Unidos habría una revuelta”, dijo Sheehan.
La protesta de Guantánamo, que incluyó un pequeño servicio religioso frente al enrejado —donde colocaron coronas de flores—, conmemora el “Día internacional para cerrar Guantánamo”, con manifestaciones en otras ciudades del mundo.
En Washington, cerca de 300 manifestantes, muchos de ellos vestidos de naranja como los prisioneros de Guantánamo, se reunieron frente a la Corte Suprema de Estados Unidos. Varias decenas fueron detenidos tras haber ingresado sin autorización en el tribunal.
Durante esa protesta, un abogado leyó una carta enviada por un detenido, Jumah al Dossari, que ya intentó suicidarse varias veces. “Guantánamo fue concebida para destruir a la gente, y yo fui destruido”, decía la misiva.
En Londres, ante la Embajada de Estados Unidos, Amnistía Internacional buscó recrear la prisión, que acoge a casi 400 detenidos. “¡Basuras! ¡Pónganse contra el suelo!”, gritaron los activistas .
Moazzam Begg, un británico detenido en Afganistán y encerrado en Guantánamo durante dos años, se unió a la manifestación en Londres. “Las personas (son) tratadas de manera degradante e inhumana. Es una parodia de la justicia”, dijo.