En Somoto Cañón de cañones

El Cañón de Somoto se ha convertido en un fuerte atractivo para los turistas nacionales y extranjeros. No obstante, aún no cuenta con la infraestructura adecuada para recibir a los miles de visitantes que entusiasmados llegan a conocerlo [doap_box title=»TOME NOTA» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»] La entrada al Cañón de Somoto está ubicada a 10 kilómetros después […]

  • El Cañón de Somoto se ha convertido en un fuerte atractivo para los turistas nacionales y extranjeros. No obstante, aún no cuenta con la infraestructura adecuada para recibir a los miles de visitantes que entusiasmados llegan a conocerlo
[doap_box title=»TOME NOTA» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»]

La entrada al Cañón de Somoto está ubicada a 10 kilómetros después de la ciudad del mismo nombre, con dirección al puesto fronterizo El Espino, en el departamento de Madriz. Ahí hay un rótulo a mano derecha que indica que el cañón está en la comunidad El Guayabo, a 1.5 kilómetros tomando un camino de tierra. Es necesario utilizar un vehículo alto, ya que hay muchas rocas de regular tamaño en el trayecto. También conviene llevar ropa apropiada para el frío, ya que en determinadas horas del día, el sitio se torna muy helado.

[/doap_box]

Cuando la lanchita comienza a desplazarse sobre las quietas y frescas aguas del río que atraviesa el Cañón de Somoto, se experimenta una sensación como si se pasara por una puerta invisible hacia una época antigua en la que los humanos habitaban en cuevas, ya que varias cavidades rocosas se observan a ambos lados del río. El silencio es total, interrumpido únicamente por el chapalear de los canaletes que utiliza el panguero para hacer que la pequeña embarcación encuentre su destino, ubicado a unos 150 metros.

Ahí, un grupo de turistas descansa sobre las formaciones rocosas que se acomodan junto al hilo de agua que se extiende en unos sitios más anchos que en otros. Los huecos dibujados en las piedras hacen las veces de asientos, de camas, y hasta de depósitos para colocar los recipientes que contienen alimentos y bebidas.

Y es que al Cañón de Somoto hay que llegar cargando lo que se tenga planeado consumir, puesto que no existe un lugar que ofrezca esos servicios. A la entrada se ha ubicado un grupo de lugareños que, en una enramada construida con troncos y palmeras, ofrecen bebidas gaseosas y alguna que otra confitura.

A sólo unos pasos, unos troncos entrecruzados hacen las veces de portón de entrada al gran cañón. Un señor que dice ser uno de los propietarios de las tierras que rodean el sitio, cobra cinco córdobas la entrada de los adultos. Los niños no pagan.

Las lanchas que trasladan a los turistas hacia las entrañas del cañón cobran diez córdobas por el viaje de ida y regreso. En cada viaje se trasladan seis adultos y tres o cuatro niños. Igual que en la entrada, en las lanchas los niños no pagan.

FALTA INVERSIÓN

Nelson Morazán, un habitante de Somoto que dice haberse criado en las cercanías del Cañón, aseguró que visitaba el lugar en los años 70 acompañado por un grupo de chavalos. Recordó que en aquel tiempo se decía que en ese lugar “tan feo” (así lo veían ellos), salía el diablo.

No obstante, desde que un grupo de investigadores checos y nicaragüenses anunciaron a finales del 2004 el descubrimiento del Cañón de Namancambre —popularizado luego por los medios de comunicación como el Cañón de Somoto— la afluencia de turistas nacionales y extranjero ha aumentado considerablemente.

Morazán lamentó la poca inversión que las autoridades municipales y gubernamentales han hecho para mejorar las condiciones de acceso y permanencia. Mencionó que ha habido promesas edilicias de pavimentar el trecho que hay entre la Carretera Panamericana y el Cañón, que es de 1.5 kilómetros y hay quienes han contemplado la construcción de un hotel de montaña, pero que hasta la fecha, a ninguno de esos proyectos se les ve futuro.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí