- Están dispuestos a apoyar cualquier proyecto energético que sea viable
El representante para Nicaragua del Fondo Monetario Internacional (FMI), Humberto Arbulú, manifestó que la institución financiera estará apoyando al próximo Gobierno en cualquier proyecto del sector energía que sea eficiente y rentable desde el punto de vista privado, pero sostiene que primero hay que realizar “ciertas” reformas a la ley energética vigente.
El funcionario destacó que las inversiones en el sector energético, tal y como lo ha manifestado el Gobierno saliente y el entrante, tienen primera prioridad para el FMI.
“Este sector representa un problema muy serio para el país, pero me parece que no se ha podido avanzar porque hay muchas restricciones legales y en ese sentido nosotros (FMI) recomendaríamos una revisión a la ley energética para dar las garantías mínimas y que la inversión privada pueda venir al sector”, señaló.
“Yo he leído declaraciones de los miembros del nuevo Gobierno y ellos tienen mucho interés en resolver ese aspecto y evidentemente nosotros vamos a ver qué podemos hacer para ayudar en ese campo”, señaló Arbulú.
UNA TRANSFORMACIÓN PROFUNDA E INSTITUCIONAL
El economista y experto en temas de hidrocarburos, Róger Cerda, estimó que el sector energético necesita una transformación profunda en su aspecto institucional.
“Las instituciones que tienen a cargo el sistema energético del país requieren de una reforma de fondo”, explicó Cerda.
Manifestó que toda la institucionalidad energética del país debe ser cambiada.
“Este país necesita una ley pro energía renovable”, recomendó el economista.
El presidente del Banco Central de Nicaragua (BCN), Mario Arana Sevilla, coincide con Cerda y manifiesta que existen ciertas preocupaciones que han compartido con los organismos internacionales y uno de ellos es que el marco legal no es lo “suficientemente amigable para la inversión”.
“Queremos que se estimule a la inversión privada”, indicó el funcionario.
LOA MÁS POBRES NO TIENEN ENERGÍA
El representante del FMI en Nicaragua dijo que el problema de Nicaragua es muy serio.
“Los más pobres no tienen energía, particularmente en el sector rural”, señaló Arbulú.
El economista Róger Cerda indicó que no es posible que la mitad de los nicaragüenses no gocen de energía eléctrica.
“Nosotros en las ciudades nos quejamos de los apagones y existen millones de nicaragüenses que ni siquiera tienen luz eléctrica”, señaló Cerda.
Humberto Arbulú sostiene que el sector necesita un ajuste automático de las tarifas que no haga de las mismas (tarifas), una variable política.
Para el presidente del BCN el cobro de la tarifa debe estar ajustado al mercado.
Arana mencionó que en el contexto de interconexión eléctrica de la región centroamericana y Panamá se quiere tener un sistema que no sea intervenido por ningún agente externo y que se mueva de acuerdo con las normas del mercado.
Cerda recomendó al próximo Gobierno realizar cambios totales en la institucionalidad energética del país.
La demanda de energía del país se calcula en 490 megavatios/hora anuales.