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Disfrutar, pero con límites

En el período festivo, las personas sanas pueden comer de todo lo que sea tradicional, pero siempre vigilando las cantidades [doap_box title=»Consejos» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»] En casos especiales Personas con una dieta estricta. Las personas a las que su especialista les niega participar de la celebración gastronómica, son en muchas ocasiones las que mayor peligro corren […]

  • En el período festivo, las personas sanas pueden comer de todo lo que sea tradicional, pero siempre vigilando las cantidades
[doap_box title=»Consejos» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»]

En casos especiales

Personas con una dieta estricta. Las personas a las que su especialista les niega participar de la celebración gastronómica, son en muchas ocasiones las que mayor peligro corren de sufrir los posibles malos efectos de la comida. Comen más de lo que no deben al sentir la frustración y la tristeza de no participar de la celebración familiar. Por esta razón, los endocrinólogos no son partidarios de prohibir.

Las personas diabéticas pueden tomar más cantidad de los alimentos que les está permitido comer (no de los que su enfermedad les impide tomar), pero sin excederse. No obstante, la doctora Camarero González destaca que estas personas “lo primero que deben hacer es consultar a su médico”. En el caso de los dulces consumir con moderación.

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legan las fiestas y con ellas los excesos. Son típicas las comidas copiosas que nos “hinchan como globos” y que despiertan en muchas personas ese sentimiento de culpa por haber maltratado su cuerpo. Y es que en estas fechas no se trata de desafiar los límites de nuestro organismo asombrándonos de lo mucho que podemos comer y beber.

Varios expertos en endocrinología recomiendan qué hacer y qué no para disfrutar.

Según explica a www.elmundosalud.com, el doctor Ramón Coronas Alonso, consultor senior del Servicios de Endocrinología y Nutrición del Hospital Clinic de Barcelona, en estos días se debería “no insistir en tomar grandes cantidades de grasas, alcohol o féculas (cereales, patatas, etc.)”. Este tipo de restricción, que tampoco ha de ser severa, también debería realizarse en los días posteriores a las fiestas, según añade este médico.

La doctora Emma Camarero-González, jefe de sección de la Unidad de Nutrición del Hospital Clínico Universitario de Santiago de Compostela, explica que “el mercado está poniendo de moda, la ingesta excesiva de grandes cantidades de mariscos, que a veces se combinan con embutidos”.

Son muchas las familias que deciden invertir dinero en comprar excesivas cantidades de un bien cuyo precio suele alcanzar máximos de vértigo en estas fechas.

Los expertos recomiendan que no se exceda el consumo de mariscos, debido a que posee gran cantidad de grasa y de ácido úrico. No obstante, “si se toma una cantidad mayor de marisco de forma puntual éste es más tolerable, a no ser que la persona sufra alguna patología”, aclara Ricardo Gracia, jefe de servicios de Endocrinología del Hospital Universitario de la Paz, en Madrid.

POSTRES

Además de los platos principales, los postres son otro de los puntos que deben centrar nuestra atención. Como explica Javier Aranceta, secretario general de la Sociedad española de Nutrición Comunitaria, a menudo sientan mal y descompensan a las personas diabéticas o que padecen del estómago, por ejemplo. Y señala que “es el momento para los postres caseros que no hacen tanto daño, como un roscón hecho en casa, unas peras al vino, tartas de fresas o de uvas”.

En este sentido, la doctora Camarero-González sugiere que se tomen “frutas de temporada, como piñas, además de los dulces navideños. Pero, lo que no se debe hacer es añadir postres extra, como una torta de chocolate”.

Particularmente, la piña es uno de los postres más recomendados: “Posee pocas calorías y tiene enzimas que ayudan a la digestión”, resalta Ramón Coronas, quien también destaca el buen papel que juegan los cítricos, como las naranjas.

En cuanto a los dulces navideños, que invaden por esta fechas los centros comerciales y que conforman otra de las tradiciones, los expertos no ven ningún problema si se consumen con moderación y de forma puntual.

El turrón suele poseer, entre otros ingredientes, “almendras que tienen grasas insaturadas que no inciden en la subida de colesterol. Por esta razón, las personas que tienen el azúcar o el colesterol un poco alto no tienen por qué prescindir de ellos, asegurándose de que consumen una cantidad reducida de turrón”, señala el médico del Hospital Clinic de Barcelona.

El alcohol está muy presente en estas fechas. Igual que con los alimentos anteriores, los diferentes expertos no son partidarios de prohibir, pero sí de limitar.

Fuente:www.alimentacion-sana.com.ar

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