Arquímedes González

Eragon y su valiente dragona tendrán cuatro perros calientes Hot Movie Es feo hacer comparaciones, pero ya que se trata de una trilogía y tendremos dos futuras historias más, entonces, esta vez vale la pena hacer un balance entre El Señor de los Anillos, una saga que ocupó varios años y en la que se […]

Eragon y su valiente dragona tendrán cuatro perros calientes

Hot Movie

Es feo hacer comparaciones, pero ya que se trata de una trilogía y tendremos dos futuras historias más, entonces, esta vez vale la pena hacer un balance entre El Señor de los Anillos, una saga que ocupó varios años y en la que se invirtió mucho dinero, efectos especiales y se cuidó su producto, con esta nueva leyenda.

Entre Eragon y El Señor de los Anillos hay varias diferencias más buenas que malas. Comenzaré con las malas: hay abundante presentación del contexto. Demasiados personajes salen a escena en poco tiempo y es difícil que uno se sienta cómodo sin recordar la mayoría de lo que nos dicen. Esto fue lo bueno de El Señor de los Anillos que fue dosificado y los espectadores tuvieron tiempo de adaptarse. Aquí comienza lo segundo malo. Como los personajes y las referencias de lugares aparecen de manera estrepitosa, igual se van. Parecen estrellas fugaces que no dejan ni que pidamos un deseo.

Y seguimos a lo tercero, que ya es bueno y vamos de subida. Se ve que Eragon es una trilogía más aterrizada sin esos personajes blanquitos, ojos azulitos y angelicales de El Señor de los Anillos, sino gente más verdadera e igual de convincente. En cuanto a las batallas, en esta primera parte fueron bastante conservadores. No veremos los grandes ejércitos triplicados por computadoras ni las escenas tan sangrientas de El Señor de los Anillos, aunque sí cientos de cadáveres apilados.

El trabajo del mago corrompido, Durza, interpretado por Robert Carlyle, el mismo que trabajó en aquella película La Canción de Carla, que habla sobre la Nicaragua de los ochenta, es muy bueno, aunque igual, se siente muy breve y no deja que lo odiemos.

Sobre Saphira, la última dragona, es el mejor efecto especial que tienen y en el que se ve invirtieron mucho tiempo y paciencia, pero el muchacho que encarna a Eragon, el chico de la película, parece haber tenido problemas para encontrar a Saphira, porque en la cinta sus ojos se ven perdidos donde debería ver a la dragona, pero seguro esto lo corregirán en las futuras cintas.

De Arya, la muchacha que se ha robado el corazón de Eragon, está bien. Creo que ella es más terrenal y de belleza más creíble que la de los elfos, a los que estuvimos acostumbrados en El Señor de los Anillos.

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