- La piel de los codos y las rodillas requiere de cuidados frecuentes y constantes, como exfoliaciones e hidratar con frecuencia
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Los codos y rodillas son áreas generalmente olvidadas. No se toma en cuenta que la piel de estas zonas, por ser más gruesa que la del resto del cuerpo, requiere de cuidados intensivos desde temprana edad.
Y, a pesar de que tener reseca la piel de los codos y las rodillas no es un problema que afecte la salud, es un asunto de estética que afecta en gran manera la apariencia general de la persona.
El engrosamiento de la piel más frecuentemente visto en la consulta dermatológica se llama hiperqueratosis, y se asocia a factores genéticos y a la fricción, explica el dermatólogo Hermann Schäffer.
Sin embargo, la causa más común es la segunda, es decir, el trauma repetitivo como arrodillarse, el roce de los jeans a la piel de la rodilla, apoyar los codos sobre la mesa, entre otros.
Incluso, suele pasar que los vellos se incrustan en los poros y la piel se pigmenta y oscurece, lo que también ocurre en los pies y los tobillos.
Todo esto hace necesarias las exfoliaciones y una constante hidratación. De acuerdo a Schäffer, la potencia del exfoliante y la frecuencia de uso dependerá de la severidad del problema. Debe recordar que durante la exfoliación, se realiza un fuerte masaje circular que la ayudará a desprenderse de las células muertas y de las impurezas.
Por otro lado, puede recurrir a un peeling aplicado por un especialista, que en varias sesiones van descamando la piel hasta dejar la zona totalmente recuperada.
El experto en la piel considera que el mejor método es la aplicación de cremas que generalmente contienen vitamina A y ácido glicólico.
Usar crema humectante y nutritiva todos los días es básico para una piel sana, especialmente si es de urea, ya que ésta retiene agua y así la piel lucirá humectada.
Aconseja evitar el uso de piedras para suavizar o pastes. Ejercen fuerza suficiente sobre la piel como para desorganizarla y secarla más, generando más descamación y una respuesta de pigmentación, señala Schäffer.
Asimismo, existen tratamientos naturales alternativos, como frotar una mezcla de aceite de oliva, limón y azúcar o frotar con un poco de azúcar morena y miel y después de cada exfoliación aplicar una crema humectante.