- Raudez en gran labor deja a los Tigres solos en la cima de la Liga
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Como fieras sueltas, los Tigres del Chinandega se fueron encima de los Indios del Bóer para propinarles una paliza 13-3 en el Estadio Efraín Tijerino, la que además sirvió para sacudirse el empate que tenían con los capitalinos y quedar solos en la cima de la Liga Profesional.
Ni siquiera el sexto jonrón de Clyde Williams, que lo ubicó como líder en ese renglón de la liga, pudo inspirar al Bóer que también admitió el quinto de Ambiorix Concepción, ambos con las bases limpias.
Pero para que el Bóer luciera amarrado, fue necesaria la labor de Julio César Raudez, quien admitió doble de Jimmy González en el primero para luego retirar a 11 en fila, en medio de cinco ponches, hasta que en el quinto permitió las dos carreras de su jornada, una sucia.
Chinandega marcó primero a Juan Serrano en el cierre del primero, impulsada por Shawn Bowman, aprovechando boleto y robo de Jemel Spearman.
Y fue hasta el cierre del cuarto con rally de tres carreras, que el Chinandega puso las cosas en su lugar con el jonrón abre tanda de Concepción (5), aunque fue hit de Stanley Loáisiga y base a Jake Blalock lo que expulsaron a Serrano de la loma, sin out.
Duniesky Flores obligó a un batazo para doble play de Juan Oviedo pero luego admitió doble de Larry Galeano remolcador de una, y error de Vincent Palmer en fly de Spearman puso el 4-0.
Raudez aflojó en la alta del quinto con boleto a Darío Delgado y sencillo de Marlon Abea, mientras hit de Raúl Marval impulsaba una y en el mismo batazo cometió error Concepción para acercarse el Bóer 4-2.
Los Tigres reaccionaron con tres más en el cierre, por imparable remolcador de Concepción y el más importante de Blalock para remolcar dos más.
Lo peor para el Bóer llegó en el octavo. Chinandega anotó seis carreras, dos por base por bolas de Carlos Teller con las bases llenas, además de otra por hit de Caleb Stewart, una más por error de Evert Cabrera y la última por hit de Edwin Conde ante el relevista Danilo Álvarez.
El Bóer apenas pudo hacer una más por el vuelacerca en el noveno de Williams, cuando la causa ya estaba perdida.