Juanita Sánchez, productora de cereal de ojoche, en San Pedro de Potrero Grande, en el departamento de Chinandega. (LA PRENSA / C. MunguÍa)

El ojoche abre fuentes de trabajo

150 mujeres en Chinandega procesan la semilla de este árbol [doap_box title=»Alcaldía prohíbe tala del ojoche» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»] El alcalde de San Pedro de Potrero Grande, Alejandro Palma, en nombre del Consejo Municipal, prohibió la tala del ojoche (brosimun alicastrum) por sus utilidades, tanto en el campo nutritivo como para la materia prima de los […]

  • 150 mujeres en Chinandega procesan la semilla de este árbol
[doap_box title=»Alcaldía prohíbe tala del ojoche» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»]

El alcalde de San Pedro de Potrero Grande, Alejandro Palma, en nombre del Consejo Municipal, prohibió la tala del ojoche (brosimun alicastrum) por sus utilidades, tanto en el campo nutritivo como para la materia prima de los diversos productos que se elaboran en el poblado.

El edil norteño dijo que con el ojoche no se requiere ni de talar, ni quemar extensas áreas, produce diez veces más proteína que una hectárea de maíz y las comunidades lo están sembrando para obtener mas ingresos económicos.

“Es un producto orgánico y no requiere de aplicación de químicos ni de riego”, detalló Palma.

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Corresponsal / Chinandega

De la semilla de ojoche, 150 mujeres sanpedranas se dedican a sacar cereal, tortilla, galletas, mermelada, cajetas, pasteles y hasta café.

“Nuestra ocupación era cuidar niños. Ahora nos mantenemos ocupadas y recibiendo un sueldo con dignidad”, dijo Juana Bautista Sánchez Villalobos, presidenta de la Asociación de productoras de ojoche, en San Pedro de Potrero Grande, en el departamento de Chinandega.

Sánchez relató que al pueblo llegó la norteamericana Erika Boma, quien les recomendó usar la semilla de este árbol, muy común en la zona y que fue la comida de la gente pobre, en tiempos pasados.

Así dividieron el trabajo. Un grupo se dedica a levantar el fruto, otras a lavarlo, otras a secarlo, tostarlo y molerlo, en forma artesanal.

“Trabajamos de acuerdo a los pedidos que no hacen en Chinandega y Managua”, dijo Sánchez, que mostró un primoroso empaque del producto, que tiene posibilidades de ser exportado a Europa.

Las mujeres de San Pedro aprecian la ocupación. “Primero porque somos familias pobres, luego porque es un alimento rico en vitaminas y finalmente porque a través de esta labor nos contactamos socialmente con gentes de otros departamentos y países”, detalló Sánchez.

Económicamente también se agregan cambios. Mientras ellas vendían la libra de frijol a cuatro córdobas, la libra de ojoche la comercializan a 14 ó 15 córdobas.

La semilla de ojoche es común en los bosques tropicales, contiene triptofano que es una sustancia que ayuda al relajamiento y al estrés y es muy nutritivo por sus proteínas, calcio, hierro, vitaminas E, B y C y potasio y fibra, con las que previene la osteoporosis, la artritis y enfermedades del aparato digestivo.

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