(FOTOS: LA PENSA/ CORTESÍA/ROLANDO CRUZ)

Un reencuentro con la cultura maya

Las Ruinas Mayas de Copán fueron declaradas Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1981 y son, a la fecha, uno de los sitios más visitados en Centroamérica [doap_box title=»TOME NOTA» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»] El boleto aéreo de Managua a San Pedro Sula, Honduras, más económico tiene un costo de 273 dólares. En San Pedro […]

  • Las Ruinas Mayas de Copán fueron declaradas Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1981 y son, a la fecha, uno de los sitios más visitados en Centroamérica
[doap_box title=»TOME NOTA» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»]

El boleto aéreo de Managua a San Pedro Sula, Honduras, más económico tiene un costo de 273 dólares.
En San Pedro Sula el visitante puede tomar un tour hasta Copán Ruinas, situado más de 400 kilómetros de esa ciudad, con costos que varían según el número de personas y el tipo de automotor.
El costo para ingresar a las ruinas es de hasta 15 dólares. Sin incluir el ingreso al a los túneles, cuyo valor es de 15 dólares.

[/doap_box]

Copán/Honduras

A casi mil kilómetros de Managua, en la región Occidente de Honduras, hay otro mundo. Algunos lo llaman el “París” de la civilización maya, aparecida hacia el año 2000 antes de Cristo, por concentrar ruinas de una sociedad basada en los deportes, las artes, la escultura y la arquitectura.

Otros, simplemente lo definen como “el orgullo” de los hondureños por dar fe de la única cultura que inventó, en la época prehispánica, un perfeccionado sistema de escritura.

Lo cierto es que Copán Ruinas, un municipio hondureño que forma parte de 23 municipios del departamento de Copán, hace lo suyo para dejar “pasmado” a quien lo visita.

El pueblo es pequeño. El dato más reciente de población indica que el municipio en 1999 contaba con más de 274 mil habitantes. La mayoría es de ascendencia maya, hecho que especialmente es perceptible al entrar al parque arqueológico de Copán, situado a aproximadamente un kilómetro de la ciudad, donde precisamente se encuentra la nobleza indígena.

Allí niños y niñas, de pelo liso y nariz ancha, salen a saludar a los turistas que arriman al sitio. Algunos dejan tomarse fotos, y aprovechan para vender estatuillas mayas del tamaño de un vaso estándar de plástico, cuyo precio es de un dólar.

EL RECORRIDO

Para recorrer el parque los visitantes, que entre noviembre y febrero superan los mil por mes, son guiados por uno de los asesores turísticos del lugar. Si se tiene suerte, hasta es posible toparse con el más famoso de todos: Tony.

Su nombre figura, desde 1998, en el Libro Guinness Récord, por ser el guía que maneja “tantos idiomas como el Papa”. Tony suele saludar al visitante en inglés, español, francés, alemán, y latín. Además narra la historia de las ruinas conjugándola con chistes de doble sentido. “Para no aburrir a la gente”, argumenta.

Armado de un palo con punta de lanza y un sombrero para “capear” el sol del día, Tony aconseja visitar por lo menos tres sitios de las seis zonas que encierra el parque: la plaza principal, la gran plaza y los túneles.

Ese itinerario puede implicar un tiempo de hasta dos horas, por las explicaciones que conllevan. La plaza principal se destaca por las estelas o monolitos que engloba. Aquí se encuentran monolitos dedicados, principalmente, al treceavo rey de Copán, llamado Dieciocho Conejo.

A la derecha de la plaza principal, los turistas pueden visualizar el estadio de juegos mayas. En ese lugar la civilización jugaba con una pelota de 10 libras, hecha con árbol de hule. Habían tres motivos para realizar los juegos: político, religioso y por placer.

En los primeros los perdedores morían decapitados. Pero en el último, los vencedores le quitaban todos los bienes a los espectadores, quienes casi siempre salían huyendo antes de finalizar el juego, para evitar el despojo.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí