¿Pacto fracturado?

Enrique Quiñónez sostiene que al menos diez diputados electos del PLC están en contra del pacto [doap_box title=»“Nos vamos a descuartizar”» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»] De acuerdo a Enrique Quiñónez, si finalmente los liberales no juntan fuerzas, el único ganador seguiría siendo el FSLN. ”De nosotros van a hablar de despartidizar, pero al Frente Sandinista siempre le […]

  • Enrique Quiñónez sostiene que al menos diez diputados electos del PLC están en contra del pacto
[doap_box title=»“Nos vamos a descuartizar”» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»]

De acuerdo a Enrique Quiñónez, si finalmente los liberales no juntan fuerzas, el único ganador seguiría siendo el FSLN.

”De nosotros van a hablar de despartidizar, pero al Frente Sandinista siempre le vas a respetar su cuota de sandinistas. Esa es la maravilla en este país, que de cuatro magistrados el Frente Sandinista te va a escoger dos y te va a decir ‘vos escogés a los otros dos’, y nosotros (ALN y PLC) nos vamos a pelear y descuartizar, pero nadie va a cuestionar los dos magistrados sandinistas”, advirtió Quiñónez.

“Terminó el recreo”

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Situación dejaría a Daniel Ortega y Arnoldo Alemán con menos de 56 diputados
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    “Tanto le sacó provecho (el Frente Sandinista al pacto), que ahora es el campanazo a todos: se acabó el recreo, el Presidente electo se llama Daniel Ortega y el diez de enero asume la Presidencia”, alertó ayer Enrique Quiñónez.

    La corriente que “a lo interno” del Partido Liberal Constitucionalista (PLC) levantan el diputado Enrique Quiñónez y la ex fórmula presidencial de José Rizo y José Antonio Alvarado, podría tener en jaque a la mayoría calificada de 56 votos que en los últimos siete años han mantenido en la Asamblea Nacional, Daniel Ortega y Arnoldo Alemán.

    Los 56 votos son el mínimo necesario para reformar la Constitución y elegir a los altos funcionarios de los poderes del Estado, como la Corte Suprema o importantes instituciones como la Contraloría y la Fiscalía.

    Quiñónez manifestó ayer que “lo peor” que le podría ocurrir al PLC, el gran perdedor de los comicios nacionales, es mantener el pacto con el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) y el Presidente electo Daniel Ortega.

    El diputado electo que también fue precandidato presidencial, aseguró que al menos diez legisladores de los 25 escogidos en las listas del PLC, comparten su criterio de terminar con el pacto.

    “Lo peor que le puede pasar al PLC es seguir con los pactos o acuerdos con el Frente Sandinista, y si al final sólo mi voto se va a mantener en esa posición, lo voy a mantener”, advirtió Quiñónez, quien aclaró que no dejará a su partido.

    Los resultados preliminares que ha ofrecido el Consejo Supremo Electoral (CSE) otorgan 38 diputados al FSLN, 25 al PLC, 22 a la Alianza Liberal Nicaragüense (ALN), cinco al Movimiento Renovador Sandinista (MRS), además de un escaño para Eduardo Montealegre, segundo lugar en la votación presidencial, y otro para Enrique Bolaños.

    LA FÓRMULA MATEMÁTICA

    De tal manera que las bancadas del FSLN y el PLC tendrían 63 diputados en el período 2007- 2011, suficiente para continuar con el denominado pacto.

    No obstante, Quiñónez, Rizo y Alvarado, con su corriente interna, aparentemente estarían en posición de restarle al menos diez votos al PLC del ex mandatario Alemán, lo que reduciría a 53 el número de diputados del pacto, que podría subir a 55 si finalmente los diputados electos Salvador Talavera (ALN) y Mario Valle (MRS) deciden plegarse a la bancada del FSLN.

    “El compromiso de los demócratas es entendernos primero nosotros, y después que nos entendamos, sentarnos con el Frente Sandinista; de lo contrario no hacemos mayoría ni solos los demócratas ni solo el Frente”, manifestó Quiñónez.

    Unidad, no fusión

    El legislador, sin embargo, aboga por la unión total de los liberales, sin que eso implique fusionar al PLC con la ALN.

    Mientras, el FSLN también está en posición de hacer mayoría calificada con la ALN, pero ayer el vocero de esa organización, Rafael Córdova, expresó que no efectuarán alianzas alrededor de repartición de cargos o prebendas “sino principios”, dijo.

    Por su parte, el legislador electo por el PLC, Wilfredo Navarro, sostuvo que en el parlamento negociarán con cualquier bancada, incluyendo al FSLN.

    “Vamos a votar con ellos, porque la Asamblea Nacional es un foro de negociación (…) el PLC se cohesiona con sus setecientos mil votos, no es Arnoldo Alemán el que cohesiona al PLC. Arnoldo Alemán no vota en la Asamblea Nacional”, adujo Navarro.

    Los pasos contra el pacto

    Quiñónez explicó ayer que la nueva correlación de fuerzas podría terminar con el pacto, pero se necesita de madurez política tanto del PLC como de la ALN y el MRS, cuyo primer paso sería conformar una directiva parlamentaria plural, pero dominada por las denominadas fuerzas democráticas.

    Un segundo paso sería elegir a los funcionarios públicos por su capacidad profesional y no por sus inclinaciones partidarias.

    A inicios del próximo año el parlamento deberá escoger a tres magistrados del Poder Judicial, al Fiscal General y su Fiscal Adjunto.

    Quiñónez aceptó que otorgará su voto al actual fiscal Julio Centeno, en caso de que busque la reelección, pero no respaldaría un segundo período para la fiscal adjunta ni para los tres magistrados judiciales.

    “El PLC puede madurar para que se respeten las corrientes a lo interno (…) a lo interno soy antisandinista y antipacto, creo que llegó la hora de decirle no (al pacto), porque el pueblo no quiere más acuerdos, quiere que cerremos filas”, dijo Quiñónez.

    OTRO ANTIPACTO

    Ramón González, diputado electo por Chontales, es uno de los que se menciona como parte de los diez diputados que están con Quiñónez. Ayer se declaró antipacto, y aseguró que en la próxima legislatura votará de manera independiente.

    Otro que extraoficialmente se dice integraría la corriente interna de Quiñónez es Maximino Rodríguez, designado el viernes como jefe de bancada del PLC y quien ayer apareció junto a José Rizo en una actividad pública, proponiendo la unidad del liberalismo.

    “Yo pienso que la unidad no sólo pasa por hacer alianzas en la Asamblea, debe ir más allá”, manifestó.

    “… Los sectores democráticos deberíamos hacer una alianza de 40 años, a fin de extinguir una organización que tiene el apoyo internacional de los grupos de izquierda”, añadió Rodríguez. No obstante, evitó comentar si respalda la propuesta de Quiñónez.

    (Con la colaboración de Luis Sánchez Corea).

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