Melky Cabrera, jardinero dominicano de los Yanquis. (LA PRENSA/E. Rodríguez)

“La fórmula es trabajar duro”

Melky Cabrera, [doap_box title=»Seguir luchando» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»] Aún con su notable desempeño, Melky Cabrera no tendrá un puesto de titular en el 2007 con los Yanquis. La presencia de Hideki Matsui, Johnny Damon y Bobby Abreu, tiene definidos los puestos en el outfield, pero el dominicano va a seguir luchando. Cabrera fue firmado por 125 […]

  • Melky Cabrera,
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Aún con su notable desempeño, Melky Cabrera no tendrá un puesto de titular en el 2007 con los Yanquis. La presencia de Hideki Matsui, Johnny Damon y Bobby Abreu, tiene definidos los puestos en el outfield, pero el dominicano va a seguir luchando.

Cabrera fue firmado por 125 dólares y probó que “si trabajas duro y tienes talento, vas a llegar a las Grandes Ligas. No es cierto que los Yanquis no suban a sus jugadores. Si les demuestras que puedes jugar, te van a dar la oportunidad”, señaló el jardinero.

Nacido el 11 de agosto de 1984, Cabrera tiene apenas 22 años y su rol debe ser el de cuarto outfielder con los Yanquis, pero no hay duda que estará atento a aprovechar su oportunidad, como lo ha hecho a través de su joven carrera.

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novato sensación de los Yanquis

Enviado Especial/ Dominicana

La primera experiencia de Melky Cabrera en las Grandes Ligas no fue como para sentirse orgulloso. Kevin Millwood, entonces con Cleveland, lo ponchó en su primer turno al bate el 7 de julio de 2005, para hacerle saber que estaba en otro nivel del beisbol.

Sin embargo, el novato dominicano ripostó al día siguiente con dos hits contra Cliff Lee y Joe Torre lo volvió a colocar como titular. Pero pasaron once turnos y no dio un cohetazo más, mientras cometía un grave error, y ante Boston. Así que no lo perdonaron.

“Bajé a las Ligas Menores y en lugar de ponerme a llorar, traté de seguir trabajando duro para volver a ganarme otra oportunidad”, señala el jardinero a LA PRENSA, mientras se prepara para incorporarse a las Águilas Cibaeñas, en el beisbol dominicano.

La oportunidad le llegó cuando se iniciaba la pasada campaña en las Mayores. El japonés Hideki Matsui se fracturó una muñeca y Gary Sheffield se desgarró la espalda. Así que el espacio se abrió y Cabrera probó que estaba listo para jugar todos los días.

“Siempre he entendido que la fórmula para alcanzar sus sueños es trabajar duro, uno tiene que entrenar fuerte y eso fue lo que hice”, dice Cabrera, quien bateó .349, con 4 jonrones y 24 remolques durante el entrenamiento primaveral en Florida, en marzo pasado.

El hecho de que Bernie Williams y Johnny Damon hayan ido a jugar al Clásico Mundial de Beisbol, dio a Cabrera el tiempo de juego necesario durante el spring training y a Joe Torre la oportunidad de juzgar adecuadamente al prospecto de Santo Domingo.

“Cabrera probó que no es segundo de nadie. Hay muchos buenos jardineros en las Ligas Mayores, pero él jugó el jardín izquierdo como los mejores”, reconoció Torre, una vez concluida la temporada de este año. Ciertamente, el chavalo probó que había crecido.

Melky, firmado el 13 de noviembre de 2001, terminó este año con promedio de .280. En 460 turnos, disparó 129 hits, incluyendo 7 jonrones y remolcó 50 carreras, mientras en 79 ocasiones pisaba el home. Y su defensa fue una joya. Sus atrapadas fueron espectaculares y a menudo estaba en SportsCenter.

“Ahora que veo hacia atrás, sé que tuve un buen año y se lo agradezco a Dios. Para mí, lo que me pasó fue una bendición de Dios”, dice el bateador ambidextro, que debió batallar en su casa para demostrar que no estaba hecho para la escuela, sino para el beisbol.

En la familia de Melky nadie había jugado pelota y su mamá había sido clara que debía ir a la escuela, pero ahora que pudo ver a su hijo codeándose con estrellas como Derek Jeter o Alex Rodríguez, sabe que su hijo tomó la decisión correcta para su vida.

“Lo que pasa es que uno tiene que trabajar duro y la pelota requiere dedicación, pero yo le digo a los niños, que tienen que ir a la escuela. Eso permite entender mejor el juego y sus señas. También hay que aprender inglés”, recomienda el patrullero.

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