“Mira en tu interior y busca a Dios”

Querido Padre Alberto: Necesito su orientación, pues no sé qué hacer en estos momentos de mi vida. He conocido por primera vez el amor, pero yo soy una mujer casada con un hijo y tengo 13 años de mi matrimonio. Me casé a los 16 años, llena de ilusiones con el amor, pero eso no […]

Querido Padre Alberto:

Necesito su orientación, pues no sé qué hacer en estos momentos de mi vida.

He conocido por primera vez el amor, pero yo soy una mujer casada con un hijo y tengo 13 años de mi matrimonio.

Me casé a los 16 años, llena de ilusiones con el amor, pero eso no duró ni un año. En seguida comencé a ser víctima del maltrato físico y emocional de mi esposo.

Mi esposo es un hombre abusivo y mujeriego; no me permitía relacionarme con nadie. A los cuatro años de casada quedé embarazada, pero fueron tantos los sufrimientos y maltratos, que perdí a mi bebé.

Cinco años más tarde quedé de nuevo embarazada y tenemos un niño de 3 años. Lo único que me ha mantenido a su lado es mi hijo, pues yo no siento ningún amor por él.

Padre, él mismo se encargó de matar la ilusión que sentía; nunca me permitió que llegase a amarlo realmente, por todo su maltrato y el infierno en que he vivido siempre.

He conocido a un hombre y me he enamorado, ahora soy yo la infiel. Me duele porque en realidad es un buen padre, pero yo no lo amo.

No creo sea honesto de mi parte vivir con un hombre a quien no quiero, y además, enamorada de otro.

Espero su consejo.

Maribel, enamorada de otro hombre

Estimada Maribel:

Nadie debe casarse a los 16 años. En el pasado, quizás, cuando la vida era muy distinta y existían otras estructuras en nuestra sociedad, eso era posible. Pero hoy día, una joven de 16 años no sabe lo que busca en un compañero y tiene muy poca capacidad de entrar en una relación duradera.

El estar casada con un abusivo, incluso con alguien que has dejado de amar, no justifica la infidelidad. Todo indica que ya no eres una niña y que has crecido con mucho dolor en tu alma. Ese crecer no implica madurez, pero sí creo que has crecido y has enfrentado muchas experiencias que te han marcado. El problema es saber aprender de ese dolor y no permitir que todo lo que has sufrido te vuelva una mujer indiferente y descuidada.

En estos momentos, lo que tienes que hacer es mirar en tu interior y buscar a Dios. En tiempos de confusión y oscuridad sólo la luz divina nos puede guiar por el camino a seguir. Quizás el maltrato y la falta de amor de tantos años te han ofuscado o nublado la vista, pero ya es hora de salir a la luz y darte cuenta de que tu vida puede y debe ser mejor.

Yo creo que es conveniente decidir qué vas a hacer con tu matrimonio y si es posible comenzar a vivirlo con el amor y la fidelidad mutua que ese compromiso requiere. Si esto no puede ser posible, es conveniente que te separes y no sigas viviendo un engaño. La verdad, siempre saldrá a la luz.

Un abrazo,

Padre Alberto

Envíe sus cartas a:

[email protected]

Rev. Padre Alberto Cutié

Radio Paz 830 AM

PO BOX 421500

Miami, Fl 33142

www.padrealberto.com

Religión y Fe

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí