- El Congreso Eucarístico de Quebec 2008 relanzará la adoración de Jesús Sacramentado
El Papa Benedicto XVI quiere que el próximo Congreso Eucarístico Internacional, que se celebrará en junio de 2008, en Quebec (Canadá), relance en la Iglesia la adoración de Jesús presente en ese Sacramento.
El Santo Padre ha anunciado que la preparación de ese acontecimiento mundial se verá beneficiada por la publicación de la exhortación postsinodal, dedicada al sacramento de la Eucaristía, en la que él mismo recogerá las indicaciones surgidas en el último Sínodo de los Obispos del mundo, celebrado en el Vaticano en octubre del 2005.
El Pontífice se informó sobre los preparativos del Congreso Eucarístico al encontrarse en la mañana de este jueves con los participantes en la Asamblea Plenaria del Comité Pontificio para los Congresos Eucarísticos Internacionales.
En el encuentro participaron el cardenal esloveno, Jozef Tomko, Presidente del Comité, y el cardenal Marc Ouellet, Arzobispo de Quebec, quien está preparando el Congreso Internacional.
De acuerdo con la Arquidiócesis de Quebec, uno de los momentos memorables será la ceremonia de clausura del domingo 22 de junio de 2008, que podría llegar a reunir a más de un cuarto de millón de personas si se confirma la presencia de Benedicto XVI.
“¡Es verdad! —exclamó— el Papa en el discurso que dirigió a los participantes en la Asamblea Plenaria del Comité”. Los Congresos Eucarísticos, que se celebran en diferentes lugares y continentes, son siempre fuente de renovación espiritual, motivo para hacer conocer mejor la Santísima Eucaristía, que es el tesoro más precioso que nos dejó Jesús.
Estos congresos, añadió, “son también un aliento para que la Iglesia difunda y testimonie sin titubeos el amor de Cristo en todos los ámbitos de la sociedad”.
“Cada uno de estos Congresos Eucarísticos —insistió— representa, por tanto, una oportunidad providencial para presentar a la humanidad de manera solemne la Eucaristía, don de Dios para la vida del mundo”, como dice el texto básico del próximo Congreso.
En los días de duración del Congreso, aseguró, “el mundo católico tendrá los ojos del corazón puestos en el sumo misterio de la Eucaristía para experimentar un renovado empuje apostólico y misionero”.
“Qué necesidad tiene la humanidad de hoy de redescubrir en el Sacramento eucarístico la fuente de su propia esperanza”, siguió diciendo el Papa.
“Doy gracias al Señor porque muchas parroquias, junto a la devota celebración de la santa misa, están educando a los fieles en la adoración eucarística y deseo que, en preparación del Congreso Eucarístico Internacional, esta práctica se difunda cada vez más”, afirmó.
Anunciando la próxima publicación de la exhortación postsinodal dedicada a la Eucaristía con las conclusiones del Sínodo de los Obispos, confesó: “Estoy seguro de que también este documento ayudará a la Iglesia a celebrar con participación interior el Congreso Eucarístico, que tendrá lugar en junio de 2008”.