En la actualidad los presupuestos de gasto de América Central no están basados en resultados (planeación del gasto en base a metas explícitas), sino que presentan grandes prioridades generales para la asignación de recursos y, en algunos casos, cuando las metas son explícitas como en Guatemala y Nicaragua, éstas son excesivamente modestas frente a las necesidades sociales, reflejando los limitados recursos con los que cuentan.
En cuanto a la educación, para el año 2007 en Guatemala, las metas solamente están planteadas en torno a la cobertura sin fijarse metas relacionadas con la calidad (aprobación, retención, finalización de niveles educativos).
Nicaragua también presenta metas explícitas y, en su presupuesto, los resultados que se esperan alcanzar tienen relación con cobertura y calidad educativa.
El resto de países presenta solamente las prioridades del gasto en educación, entre las que está el mejoramiento de la gestión, el equipamiento de centros educativos, los programas de nutrición y el desarrollo de sistemas de profesionalización de los docentes.
En Honduras aún no se ha comenzado a discutir el presupuesto para 2007.
En el área de salud, las metas incluyen el incremento de la cobertura de los servicios de salud, al fortalecimiento de los programas preventivos y de vacunación, y al aumento de servicios de nutrición. En el caso de Guatemala, las metas planteadas en vacunación y vigilancia son las mismas en 2006 que en 2007.
En Guatemala, en las metas propuestas en el presupuesto de gasto 2007, se incluye acceso a la educación preescolar, primaria, secundaria y diversificada del 51.0 por ciento, 98.0 por ciento, 37.0 por ciento y 21.0 por ciento, respectivamente. En salud: control y vigilancia al 20.0 por ciento de fuentes de agua, incrementar la cobertura de parto en centros de salud al 40.0 por ciento, y la cobertura de vacunación en lactantes al 96.0 por ciento.
En El Salvador en educación: desarrollar servicios de educación acelerada de educación básica y media, expandir los servicios de educación parvularia, y establecer sistema de desarrollo profesional de los docentes. En salud: fortalecer programas preventivos, extender los servicios a las zonas más vulnerables y la cobertura de servicios de salud y nutrición a las áreas rurales pobres.
En Nicaragua en educación: elevar la nutrición escolar de los alumnos (850,000 alumnos), acceso a la educación primaria y secundaria del 94.0 por ciento y 42.0 por ciento, respectivamente; e incrementar la culminación de primaria y secundaria a 68.0 por ciento y 40.0 por ciento, respectivamente. En salud: incrementar la cobertura de parto en hospitales al 60.0 por ciento, disminuir la incidencia de casos de dengue, e incrementar la cobertura de vacunación en niños menores de 1 año al 93.0 por ciento.
En Costa Rica en educación: mejoramiento del servicio en la educación preescolar y primaria, universalización de una educación secundaria de calidad, e implementar un proceso permanente y sistemático que permita el desarrollo profesional del cuerpo docente. En salud: fortalecer la prevención, control y disminución de las enfermedades transmisibles y no transmisibles, mejorar los procesos de planificación, promoción de la salud y fortalecer los servicios de nutrición y desarrollo brindados a la población de escasos recursos.
En Panamá en educación: Programa de Asistencia Nutricional en escuelas de nivel primario, equipamiento de centros educativos y programa de becas en todos los niveles. En salud: Programa de Saneamiento de la Ciudad y la bahía, y programa de Medicina y Teleradiología.
Exceptuando las metas explícitas establecidas en Nicaragua y Guatemala, las demás metas no permiten dar seguimiento ni evaluar el desempeño de la gestión presupuestaria.
Sin embargo, el análisis de eficiencia del gasto público elaborado por el Banco Mundial, especialmente en relación con el gasto para educación primaria y para aumentar la esperanza de vida revela que los países de América Central se aproximan al mismo nivel de eficiencia, por lo que es evidente que las naciones con los peores indicadores en materia de salud y educación son aquellas que destinan pocos recursos para estos rubros.