- La Federación Nicaragüense de Futbol a elegir sus autoridades hoy
La Federación Nicaragüense de Futbol (Fenifut) realizará hoy las elecciones de un comité ejecutivo que por los siguientes cuatro años regirá el balompié nacional en todo el país.
Se tratará de unas elecciones que difícilmente cambiarán las caras de sus dirigentes, en especial la de Julio Rocha López, quien seguro se reeligirá como presidente de una federación de la que ha creado una dependencia total de su gestión.
Los hechos lo demuestran. La federación no camina si Rocha no está, o simplemente, si éste no ve conveniente que lo haga, de acuerdo con intereses que no siempre tienen que ver con lo mejor para el futbol.
Por eso es un hecho que no habrá cambios en las autoridades, a pesar que el contexto exige una dirigencia más consciente de lo que necesita el futbol.
Ahora para este nuevo período, Rocha ha mencionado que podría haber un replanteamiento sobre la cantidad de clubes que juegan en Primera División. De diez, podrían quedar ocho e incluso seis, todo se podría definir en las próximas semanas.
Según el dirigente, este cambio se hará por las necesidades económicas de un país, que no da para mantener 10 conjuntos con igual nivel de competencia.
Sin embargo, ese mismo planteamiento, que no luce fuera de lugar por la crisis económica de Nicaragua, no se plantea por ejemplo, para los derechos de transmisión de televisión, donde la federación tiene el 50 por ciento al igual que los equipos, a pesar que no arriesga un peso.
La reacción intransigente de la federación sobre los derechos de transmisión sería comprensible si no fuera que ésta es la institución deportiva que más dinero recibe a través de los Proyectos Gol de la FIFA.
Son 250 mil dólares anuales de ingresos que tiene la federación por la FIFA, sin contar lo que recibe por medio de la Ley del Deporte, y anteriormente del presupuesto del Injude para este rubro.
No son precisamente los recursos económicos el punto frágil de la Fenifut, como sí se percibe en otras federaciones.
Pero si hay otro elemento que preocupa, es la poca capacidad de autocrítica que tiene Rocha en los momentos polémicos de su dirección en la federación, algo que también se traslada al Comité Olímpico Nicaragüense, donde también funge como presidente.
Por si faltaba más, Rocha aún pretende conseguir el cargo de director del Injude, en caso que el Frente Sandinista ganara las elecciones nacionales del próximo 5 de noviembre, algo que no parece saludable no sólo por su calidad cuestionable como dirigente, sino porque no es nada democrático que en un solo hombre se asigne todo el control del deporte nacional.
Por lo pronto, hoy parece imposible que no logre su cuarto período como presidente de la Federación de Futbol, donde todavía este deporte sigue esperando un dirigente más consecuente con su realidad.