lA Fundación para la Autonomía y Desarrollo de la Costa Atlántica de Nicaragua (Fadcanic) organizó junto a la Embajada de Noruega en Nicaragua, un plan de reactivación de la producción agrícola y ambiental en las comunidades afectadas por el Beta. (LA PRENSA/ARCHIVO)

Más pobres después del Beta

Estudiantes de la Desembocadura del Río Grande continúan recibiendo clases debajo de los árboles [doap_box title=»Extrema pobreza» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»] Por su parte el jefe de Defensa Civil del Ejército de Nicaragua, en la RAAS, capitán Aldo Mendieta, señala que: “La ayuda ha sido poca por parte del Gobierno Central y nula por el Gobierno Regional […]

  • Estudiantes de la Desembocadura del Río Grande continúan recibiendo clases debajo de los árboles
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Por su parte el jefe de Defensa Civil del Ejército de Nicaragua, en la RAAS, capitán Aldo Mendieta, señala que: “La ayuda ha sido poca por parte del Gobierno Central y nula por el Gobierno Regional del Atlántico Sur”.

El militar dijo que las autoridades de Defensa Civil están preocupadas porque las condiciones humanas y de vida de los pobladores de La Desembocadura ha desmejorado.

“Se han desmejorado las condiciones de la gente. Eso incrementa aún más la vulnerabilidad de un territorio propenso a ser nuevamente afectado por los huracanes y desastres naturales”, observó el capitán Mendieta.

Según el índice de pobreza del Programa de Naciones Unidas, La Desembocadura del Río Grande está ubicado en el cuarto lugar de los municipios más pobres del país. En Nicaragua hay 153 municipios.

En sobrevivencia

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Condiciones humanas y de vida de los pobladores de la RAAS ha desmejorado

CORRESPONSAL / BLUEFIELDS

El miskito Melvin James dijo que antes del paso del huracán Beta los indígenas de La Desembocadura del Río Grande vivían de la producción agrícola para el consumo humano, también de la caza y la pesca. “Hoy hay un intercambio comercial. El que tiene semillas de arroz comparte con el que tiene frijoles. Hay una situación de sobrevivencia porque el Gobierno se olvidó de La Desembocadura”, agregó.

A un año del paso del huracán Beta por los municipios de La Desembocadura del Río Grande, y Laguna de Perlas, Región Autónoma del Atlántico Sur (RAAS), las heridas continúan abiertas. Las cinco escuelas y tres centros de salud, que destruyó el ciclón en ese territorio, siguen sin construirse.

En las comunidades de Kara, Walpa, La Barra, Sandy Bay y Karawala, los niños reciben sus clases debajo de los árboles, casas particulares y hasta en iglesias, según Julio César Dávila, delegado del Ministerio de Educación, Cultura y Deportes (MECD).

“Hemos recibido cartas de protesta de los comunitarios, pero nosotros no podemos hacer nada, todo está centralizado en Managua. Ellos dirigen todo desde allá”, reafirmó también la delegada regional del MECD, Alice Ebanks.

Los indígenas de La Desembocadura perdieron en un 90 por ciento sus cultivos de plátanos, yuca, maíz, frijoles, malangas, quiquisque, entre otras, que era para su consumo familiar.

Unos 300 árboles frutales, entre los que se cuentan: frutas de pan, naranjas, coco, cacao, pejibaye, aguacate, toronjas, entre otras, fueron arrancados por los fuertes vientos, tras el paso del Beta. También 3 mil 500 manzanas de bosques fueron arrasadas.

NOS ABANDONARON

La noche del 29 de octubre y madrugada del 30 del 2005, el huracán Beta burló todos los pronósticos nacionales e internacionales, y en un aparente juego se regresó de su destino inicial, Puerto Cabezas, Región Autónoma del Atlántico Norte (RAAN), y azotó La Desembocadura del Río Grande, RAAS.

Los más de 6 mil pobladores de ese municipio perdieron todas sus cosechas, escuelas, centros de salud, iglesias, viviendas, y comedores infantiles.

“El Gobierno Central nos abandonó, la gente quedó de mal en peor. Los niños reciben clases debajo de los árboles. Los centros de salud no han sido reconstruidos”, se lamentó el indígena Glenford Abraham, primer secretario de la junta directiva del Consejo Regional en la RAAS y originario de La Desembocadura del Río Grande, RAAS, tras el paso del huracán Beta.

El delegado del Ministerio de Educación, Cultura y Deportes (MECD), en La Desembocadura, dijo que “todavía no han construido las escuelas”.

La delegada regional del MECD al ser consultada al respecto, agregó que “estamos licitando nuevamente la construcción de cinco escuelas en La Desembocadura”.

RECURSOS CENTRALIZADOS

El gerente para las dos regiones autónomas del Fondo de Inversión Social de Emergencia (FISE), Oscar Colindres, dijo que los recursos para las construcciones de escuelas y centros de salud en La Desembocadura fueron centralizados.

“Nosotros en La Desembocadura del Río Grande no tuvimos nada que ver. Los fondos fueron centralizados por el MECD (Ministerio de Educación, Cultura y Deportes) y por el Minsa (Ministerio de Salud). Ellos se atrasaron”, confirmó Colindres.

En los mismos términos se expresó un funcionario de alto nivel del Minsa, en Bluefields, sobre la construcción y reparación total de los centros de salud, afectados tras el paso del Beta.

“Eso es lamentable, muy crítico. Las autoridades no construyeron los centros de salud ni de educación. Estamos abandonados”, anotó Abraham, quien además es primer secretario de la junta directiva del Consejo Regional en la RAAS.

Colindres dijo que el FISE concluyó recientemente las reconstrucciones de dos centros escolares que fueron dañados por el Beta; estos centros escolares están ubicados en Orinoco y Tasbapounie.

La vocera de la Alcaldía de Laguna de Perlas, Ana María Fajardo, aseguró que después del paso del ciclón lograron obtener semillas para los campesinos de esa zona, no obstante una plaga de ratas acabó con el 80 por ciento de las cosechas.

Esta información fue confirmada por el delegado del Ministerio de Agricultura y Forestal (Magfor), en la RAAS, Steve Hayes Hunter.

El área de impacto del Beta fue de 300 kilómetros cuadrados, equivalente a 3 mil 500 manzanas de bosques maderables y frutales, así como 350 manzanas de cultivos de plátano y tubérculos, ubicados entre los municipios de La Desembocadura del Río Grande y Laguna de Perlas.

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