Las perspectivas en los mercados internacionales de la leche tienen una tendencia clara a la baja en la estructura de los precios al productor, como consecuencia de las presiones de la Organización Mundial del Comercio a los países donde el sector lechero está muy protegido (Europa y Estados Unidos).
Además, contribuye la situación de algunos países que eran deficitarios de leche y que comienzan a tener excedentes para la exportación, con una estructura de costos muy por debajo de la media de los países desarrollados.
La leche producida en el mundo se reparte en dos grandes bloques: países desarrollados y países en vías de desarrollo. Estos últimos pueden convertirse en grandes exportadores de leche a precios bajos, que es lo que está ocurriendo.
Nicaragua ha aumentado sus volúmenes de producción en los últimos años, manteniendo su hegemonía sobre el resto de países centroamericanos, incluso incrementando su aportación al producto interno bruto, sólo por debajo de las exportaciones de café y carne vacuna.
Para que Nicaragua sea más competitiva se deben valorar modificaciones en las explotaciones agropecuarias (fincas), en los productores, los técnicos y la industria para replantear una estructura productiva acorde con las nuevas tendencias de los mercados. Crecimiento sostenido de las fincas para buscar economías de escala que permitan una estructura de costos más baja que la que hoy se tiene, acompañada de una exigente gestión que permita una planificación adecuada de las estrategias a seguir.
Este crecimiento sostenido no pretende diferenciar la pequeña producción de la grande. Lo que sí es claro que nuestro país con un sector lácteo de importancia económica y “eficiente” se deben determinar los tamaños de las explotaciones para que sean viables.
Debemos contar con explotaciones de un tamaño mínimo rentable e integral y las fincas que no entren en ese molde deben pasar por un programa de desarrollo rural o ser objeto de diferentes ayudas. Debe decidirse políticamente cómo se quiere que sea el sector productivo en el futuro y qué regiones deben priorizarse para ayudarlos económicamente para aumentar su presencia en el mercado.
Debemos tomar decisiones acertadas y a tiempo y eso sólo se puede obtener con un buen manejo de la información de mercado. Debemos contar con un buen manejo económico de la actividad porque debería ser el más importante en una finca.
No debemos dejarnos llevar por la intuición, sino planificar, tomar datos, observar la evolución, corregir los planteamientos y estrategias y comportarnos como profesionales rodeados de buenos asesores. Ese manejo del crecimiento de ganaderos y profesionales vinculados al sector, es lo que más preocupa y en lo que debemos trabajar hoy en nuestro sector para ser más competitivos y enfrentar la globalización.
El autor es docente universitario, UNAN-León