- Colérico, sanguíneo, flemático y melancólico, ¿cuál es el suyo?
Los seres humanos reaccionan de diferente maneras a una situación. Su reacción depende del tipo de temperamento que tenga. Aprender qué tipo de temperamento tiene le ayuda a controlar sus pensamientos y acciones, entender y ser más tolerante con los demás.
Puede entender que todos nacemos con un tipo de temperamento que puede ser moldeado pero la esencia permanece. Hay cuatro tipos de temperamentos: colérico, sanguíneo, flemático y melancólico. ¿Cuál es el suyo?
Para entender qué tipo de temperamento tiene, un sicólogo le preguntará:
¿Cómo reacciona a una dada situación: 1- ¿Inmediatamente y con impresión duradera? o ¿Lentamente y superficialmente? 2- ¿Actúa inmediatamente, impulsivamente o permanece calmo y espera? 3- ¿Cuánto tiempo dura su excitación? ¿Mucho rato o se pasa rápidamente?
Puede usar el ejemplo de cómo reacciona a un insulto. ¿Puede perdonar cuando le ofenden o guarda rencor? Si contesta: No perdono rápido, guardo rencor o me alejo de los que me ofenden, entonces usted es colérico o melancólico.
Si al contrario contesta: No me enojo con el que me ofende, olvido el insulto rápidamente, entonces es sanguíneo o flemático.
Todo temperamento tiene su lado positivo y su lado negativo, ninguno es mejor que el otro. A veces tenemos mezclas.
Nuestros temperamentos dependen en gran parte de nuestros padres. Podemos estudiar las partes negativas de nuestro temperamento y tratar de mejorarlas para ser mejores personas.
Aprender que nuestras cualidades positivas nos vienen de naturaleza, nos hace más humildes.
El colérico puede ser más humilde mediante su determinación, su energía y el poco temor que le tiene a las cosas. El sanguíneo aprende a ser más humilde a través de su buena disposición, jovialidad y su facilidad de llevarse con los demás. El melancólico aprende a ser más humilde de su compasión por los demás y su deseo por la soledad y meditación y el flemático será mas humilde por su buen genio.
* La autora es sicóloga. Teléfono: 277-1959