- Quienes vieron las presentaciones del Ballet Folclórico Nicaragüense bailaron, gritaron y hasta hicieron sonar las matracas
Washington D.C.
Fue como el paso de un huracán: arrasador, sólo que en el buen sentido de la palabra. Por los lugares donde pasó iba dejando una estela de alegría, emociones, pasiones y nostalgias. El Ballet Folclórico Nicaragüense, de Ronald Abud Vivas, se lució durante un largo recorrido por diferentes escenarios de Estados Unidos. El miércoles de la semana pasada se presentó en el Hard Rock Live, en Hollywood, Florida, para luego trasladarse a Washington D.C., a realizar cuatro presentaciones.
En Washington, la primera fue el viernes 20 de octubre en el auditorio Enrique Iglesias, del Banco Interamericano de Desarrollo, donde el público, mayoritariamente estadounidense, se desbordó ante la magistral presentación.
El público estadounidense es considerado muy pasivo y difícil de cautivar en una presentación cultural. No obstante, cuando se presentó el baile de El Viejo y La Vieja, ambos personajes bajaron del escenario e invitaron a bailar a los asistentes. La aceptación fue inmediata. Señores y señoras de diversas edades se movieron al ritmo que la música les inspiraba.
Igual reacción hubo cuando interpretaron el canto a La Purísima. Una jovencita del ballet bajó del escenario repartiendo matracas, las que fueron tomadas y hechas sonar de inmediato. Resultó admirable cómo los estadounidenses respondieron positivamente a la demanda de los bailarines de que los acompañaran con el sonido de ese instrumento nicaragüense elaborado con madera.
A este evento asistieron casi cuatrocientas personas, entre las que figuraron buena parte de nicaragüenses, que espontáneamente sacaron una bandera y gritaron: “Viva Nicaragua”. En las afueras del auditorio quedó una extensa fila de personas que no pudieron ingresar.
NICAS DE TODAS PARTES
En el Museo del Indio Americano, ubicado cerca del edificio del Capitolio, el Ballet de Ronald Abud Vivas realizó tres presentaciones: dos el sábado y una ayer domingo. Grandes cantidades de nicaragüenses se congregaron en las afueras del auditorio, unos lograron entrar, otros no.
Un grupo de nicas comentó que esperaban a algunos familiares que viven en Nueva York y Atlanta, y que viajarían con el único propósito de admirar el espectáculo que les haría reencontrarse con sus raíces culturales. “Nosotros tenemos 20 años de vivir aquí en Washington y es la primera vez que vamos a ver una presentación cultural nicaragüense. Estamos emocionados por eso”, expresó una de las presentes.
Las presentaciones formaron parte de la Primera Serie Cultural Nicaragüense, impulsada en Estados Unidos por María Nelly Rivas, presidenta ejecutiva del Intur, con el objetivo de atraer hacia Nicaragua turistas de ese país.