- Las deliciosas rosquillas de Jinotega se saborean acompañadas de una taza de café
Corresponsal/Jinotega
Jinotega, localizada a 163 kilómetros de distancia al norte de la capital de Nicaragua, no sólo es famosa por su alto potencial productivo, sino por sus deliciosas rosquillas y pupusas (empanadas) tanto así, que todo visitante que llega por lo primero que pregunta es por las deliciosas rosquillas.
Y es que al visitar esta pintoresca ciudad lo primero que le apetece al visitante es deleitar las ricas rosquillas acompañadas de una taza de café.
En Nicaragua el maíz constituye uno de los alimentos básicos y gran parte de su quehacer culinario lo incorpora sólo o mezclado, para elaborar una inmensa variedad de comidas, bebidas, dulces, que forman parte de la gastronomía nicaragüense.
TODA UNA TRADICIÓN
Como es sabido Jinotega es un departamento altamente agrícola y ganadero, pero muchos se dedican a la elaboración de las ricas rosquillas. Una de esas personas es Nelly Sobalvarro de Castillo, propietaria de la panadería Pampa, quien junto a su esposo, Aldo Castillo, heredaron de su suegra y madre respectivamente (Esperanza Zeas q.e.p.d.) el arte de hacer rosquillas.
La familia Castillo Sobalvarro con la ayuda de siete trabajadoras y un panadero han cobrado notoriedad en el ámbito local, nacional e internacional, por la fabricación de rosquillas.
Nelly Sobalvarro de Castillo es técnica superior en banca y finanzas, pero desde hace 16 años decidió dejar el trabajo de oficina para incorporarse a la fabricación de estas delicias.
“Mi suegra fue una de las pioneras en esta labor, y cuando falleció el negocio le fue heredado a mi esposo, entonces decidí ponerme al frente ya que contaba con el apoyo de varias mujeres entre ellas a doña Miriam Gutiérrez, quien habría trabajado con mi suegra y cuenta con una vasta experiencia y es así como fui aprendiendo poco a poco”, relató.
Cuenta que hasta hace poco tiempo en esta panadería se utilizaba el horno a base de leña pero la misma demanda y necesidad de avanzar hizo que se cambiara al de soplete (a base de energía eléctrica) para facilitar el trabajo de las mujeres.
CÓMO SE ELABORA
En Nicaragua se elabora una gran variedad de rosquillas y cada departamento se disputa poseer las mejores, sin embargo, cada una de ellas tiene sus características y particularidades que las hace única.
Aquí la fantasía culinaria no tiene límites. Pero la base la constituye la masa. El maíz nesquisado con cal, lavado y molido es utilizado para elaborar las ricas rosquillas y otros derivados.
A la masa se le agrega cuajada, queso y otros ingredientes indispensables para la elaboración de las rosquillas que son hechas por manos de laboriosas de mujeres.
Según Nelly Sobalvarro, la elaboración de las rosquillas es una de las principales actividades económicas para muchas familias jinoteganas, quienes además generan empleos permanentes, pero asegura que no es tarea fácil.
Para hacer las rosquillas, las empanadas, tortillas de dulce y las panelas se necesitan maíz, azúcar, huevo, canela, manteca, cuajada o queso, que es lo más costoso porque su producción depende del invierno, ya que ésta tiende a escasearse y encarece su costo en los meses de verano.
Tanto para la preparación de las rosquillas, empanadas, tortillas de dulce y panelas, se necesitan dos días. Primero, para nesquisar el maíz, lavado y molerlo.
Al día siguiente una vez convertido en harina, se revuelve con cuajada, mantequilla, manteca y sal.
Para las empanadas es un proceso distinto. La cuajada debe ser fresca, no tiene que ser agria, ésta se coce, luego se exprime hasta que le salga toda la grasa. Después se manda a moler con azúcar y el resto del proceso se hace en la casa.
Aquí Nelly Sobalvarro tiene el trabajo plenamente organizado. Unos nesquisan, otros mezclan y un grupo de 6 mujeres se encarga de moldear y dar forma a cada pieza.
Una vez hornadas son acompañadas de una rica y exquisita taza de café calientito, producido en las montañas jinoteganas, resulta una delicia al paladar.