Corea del Norte recibió el miércoles duras advertencias de sus vecinos, para que no realice su anunciada prueba nuclear, pero insistió que el ensayo no era una provocación.
Un alto funcionario surcoreano dijo que no había señales de que la prueba atómica fuese inminente. China, Japón y Corea del Sur anunciaron separadas reuniones cumbres entre sus líderes la próxima semana. Los dos últimos la consideraron “inaceptable” y la primera pidió “moderación”.
La prueba, en caso de concretarse, confirmaría que el régimen de Pyongyang cuenta con bombas atómicas, y afectaría los esfuerzos por evitar una carrera armamentista nuclear en Asia.
Los ministros de Asuntos Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, y Corea del Sur, Ban Ki Moon, coincidieron ayer al tachar de “inaceptable” una posible prueba nuclear por parte de Corea del Norte, nación dirigida por el líder comunista Kim Jong Il.
Estados Unidos pidió este miércoles condenar a Corea del Norte por su pretensión de realizar un ensayo nuclear, urgió una respuesta internacional unánime a esa amenaza de Pyongyang y reclamó volver a las negociaciones.