Los Filósofos y sus Caminos (Una Introducción a la Filosofía) es la reciente obra del filósofo nicaragüense Alejandro Serrano Caldera que desde su introducción muestra con un lenguaje claro y sencillo, el camino inalcanzable e inagotable de huellas atemporales, pensamientos en constantes movimientos que nos conducen a las interrogantes eternas del hombre, al debate de ideas que como efecto dan resultado a nuevas propuestas aplicables al tiempo espacio por donde circula.
Tal como el propio autor señala, no se trata de una Filosofía de la Historia, ni la Historia de la Filosofía sino más bien, la obra es un esfuerzo de integración de las diferencias del pensamiento de los distintos filósofos estudiados y trata de responder a las exigencias de entender una ideas que se forman y se desforman, reafirman y contradicen, construyen y deconstruyen en las ideas fundamentales del pensamiento de los filósofos tratados.
Además, tiene por objeto un fin pragmático, señalándonos el cambio que en el transcurrir del tiempo sufren las teorías filosóficas, su constante permanencia por ese proceso transformador. Es así que de primera mano nos orienta que su libro trata de comprender esa misteriosa relación entre lo permanente y lo transitorio advirtiéndonos que no es el resultado de un relativismo ecléctico sino un principio dialéctico que nos enseña que sólo permanece lo que cambia.
En este sentido, el estudio adquiere, además de objetividad, compromiso ante una responsabilidad histórica, al ser tratados los distintos planteamiento filosóficos sin pretensiones de verdades absolutistas sino abiertos a discusiones y a procesos de revisión, otorgándole al lector, libertad de decisión; por ende, sus propias conclusiones, empleando la frase hegeliana unidad en la diversidad.
UNIDAD EN LA DIVERSIDAD
Unidad en la diversidad es reconocer los distintos valores filosóficos pero no de manera mancomunada sino manteniéndose íntegros e independientes, complementarios al asumir los retos de nuestros tiempos modernos, anulando diferencias entre teoría y práctica, comprometidos en la elaboración de una ética y una nueva axiología.
Es así que el autor presenta a 19 filósofos que, según él, han influido en el desarrollo del pensamiento occidental, iniciándonos con la concepción presocrática, recorriendo la razón cartesiana. Es importante destacar sí, la preocupación del filósofo al señalar que en nuestra época, el estudio de los fenómenos se ha hecho de manera desarticulada, solo integrados en la unidad de diversidad, que es la esencia de la filosofía dentro un mundo cada vez mas globalizado y carente de cualquier esfuerzo de ideas que lo unifiquen teóricamente.
De estos 19 filósofos hace un extenso recorrido desde su concepción hasta una ficha biográfica. En Sócrates abarca la conducción al conocimiento de verdades eternas por la razón, la mayéutica y la crítica sofista. En Platón, el estado ideal y la justicia como valor supremo. Aristóteles, la política como ejercicio de la razón. Galileo y Descartes como los iniciadores de la edad moderna en las concepciones científicas. Kant, la razón como valor universal del derecho. Nietzsche, la ruptura absoluta con todo el pensamiento filosófico anterior.
Hay tres filósofos que a mi criterio constituye lo más importante de su trabajo: Rousseau, por encontrar en la idea del Contrato Social muchas de las repuestas a los problemas de actualidad, expuesto por el autor como necesario por haber sido retomado en nuestro mundo contemporáneo desde el final de la segunda guerra mundial por conceptos como: acuerdo nacional o proyecto nacional, siendo el consenso la única forma para que el ser humano pueda pasar del estado de beligerancia a un estado de civilización, tanto el acuerdo nacional como el internacional parten de asumir que dicho derecho surja del Contrato Social, como consecuencia de una transferencia de las libertades para la construcción a través de esa sesión.
Libertad civil, derecho civil y derecho internacional que sustituyan el derecho del más fuerte por el consenso de las personas o el de las naciones, construyendo sobre ellos una súper estructura que determine el marco de referencia dentro del cual el ser humano y las naciones deban conducirse y la ley que debe de estar por encima del poder de los hombres y que constituyen un antecedente básico para el concepto del estado de derecho que no es otra cosa que la subordinación del poder, cualquiera que esta sea, a la ley y la supremacía de la Constitución Política; sobre todo, el ordenamiento jurídico entendido como sistema. Peligrando según el autor por nuevas realidades como: la evolución tecnológica, globalización y robotización de la economía, que según él vienen a vulnerar estos principios inconmovibles hasta hace unas décadas.
Hegel, filósofo al cual el autor expone con pasión y extraordinario dominio, nos inicia con el estudio de la dialéctica que parte del movimiento de las conciencias, este movimiento constante de la superación misma, el movimiento permanente, es la verdad dialéctica.
Disponible en Hispamer.