- Palabras del pontífice sobre violencia motivada por la religión causa una lluvia de críticas islámicas
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Las palabras del Papa Benedicto XVI sobre el Islam y el profeta Mahoma han suscitado duras críticas en el mundo islámico, y mientras algunos clérigos las calificaron de “agresión”, varios exigieron que el Pontífice “ofrezca disculpas”.
Las reacciones más fuertes han salido de países como Pakistán, Egipto, Irán e Irak, y en este último destacados líderes sunitas consideraron que las palabras del Pontífice “incitan al terrorismo” contra los musulmanes, ya que “dan a las tropas de EE.UU. un pretexto para seguir matando a los mahometanos”.
Esta opinión la expresó la Comisión de Ulemas Musulmanes (CUM), de los sunitas iraquíes, que condenó el viernes en un comunicado “la guerra de los cruzados del presidente de EE.UU., George W. Bush, en Irak y Afganistán, en la que sus soldados matan a decenas de miles de musulmanes”.
¿Qué dijo el Papa?
Las palabras que han causado ofensa en el mundo islámico formaron parte de un discurso pronunciado por el Papa el pasado martes en Alemania, en el que citó un diálogo entre el emperador bizantino Manuel II Paleólogo (1391) con un erudito persa.
En él, el emperador le preguntaba al persa que le mostrase algo que el mundo debiese a Mahoma que fuera nuevo y respondía él mismo que sólo encontraría cosas “malas e inhumanas como su orden de difundir usando la espada la fe que predicaba”.
El ayatolá Ahmad Jatamí, uno de los destacados clérigos chiíes de Irán, opinó que la declaración del Papa “es una prueba de su ignorancia de la tolerante religión islámica”.
“Es deplorable que el Papa perjudique el Islam y lo vincule con la violencia y la expansión. Estoy seguro de que el mundo musulmán responderá de forma adecuada a estas ridículas declaraciones”, dijo Jatamí durante la plegaria del mediodía del viernes.
Otros importantes clérigos chiítas, como el libanés Mohamad Husein Fadlalah, acusaron a Benedicto XVI de sucumbir a la propaganda de los enemigos del Islam y le instaron a disculparse de modo personal y no a través de los canales del Vaticano.
En Egipto, las palabras del Papa fueron criticadas por numerosos oradores de mezquitas, incluida la de Al Azhar, la más prestigiosa del Islam sunita, y en la que centenares de manifestantes pidieron la expulsión de los embajadores del Vaticano en los países islámicos.
Los manifestantes, entre los que habían figuras políticas como el diputado y periodista opositor Mustafa Bakeri, llevaron pancartas en las que se podía leer frases como “la Guerra del Vaticano es una continuidad de la Guerra de Bush contra el Islam”.
“Queremos que el Papa exprese disculpas a los musulmanes porque ha agredido contra nuestra religión sin ningún motivo”, dijo el jefe de la Liga Mundial de Sabios Islámicos, el egipcio Yusef Al Qaradaui, en un comunicado que publicó ayer en Qatar, donde reside.
Este clérigo, con gran prestigio en el mundo musulmán defendió el hecho de que “el Islam permite la Yihad (guerra santa) para defenderse, y no ha obtenido victoria utilizando la espada sino que ha derrotado las espadas que han sido utilizadas en su contra”.
El ministro egipcio de Asuntos Exteriores, Ahmed Abul Gheit, advirtió, por su parte, de que las palabras del Papa «pueden obstaculizar los esfuerzos para el acercamiento entre Oriente y Occidente», según declaró hoy en El Cairo su portavoz, Alaa Al Hadidi.