- La estrella rebelde de Hollywood se ha caracterizado por sus discursos que llaman a la paz y a la igualdad
La actriz estadounidense Jane Fonda exhortó ayer al pueblo sueco a votar por un pequeño partido feminista en las elecciones parlamentarias del fin de semana, mientras los sondeos señalan una contienda reñida entre el gobierno de izquierda y la oposición de centro-derecha.
Fonda y la dramaturga estadounidense Eve Ensler, autora de Los Monólogos de la Vagina, estarán en Estocolmo durante el fin de semana para promover la Iniciativa Feminista, que lucha por ganar adeptos.
“Será intimidante para algunos la idea de un partido feminista”, reconoció Fonda en una conferencia de prensa. “Pero no estamos hablando de cambiar un patriarcado por un matriarcado. Estamos hablando de cambiar un patriarcado por una democracia. Eso es lo que representa el feminismo”, aseveró la actriz.
Fonda elogió a la sociedad sueca por ser una de las más igualitarias del mundo en cuanto a género sexual, y dijo que el apoyo a la Iniciativa Feminista podría inspirar a otros partidos del mundo que luchan por los derechos de la mujer.
Sin embargo, los sondeos de opinión muestran que el partido sólo cuenta con el uno por ciento de apoyo del pueblo, mucho menos del 4 por ciento necesario para entrar al parlamento.
Un estudio difundido el jueves por la encuestadora Sifo mostró que el bloque izquierdista, encabezado por el partido gobernante Social Demócrata, enfrenta una reñida contienda con el bloque opositor de cuatro partidos.
Ambas partes obtuvieron entre el 47 por ciento y el 48 por ciento del apoyo en un sondeo realizado entre el 9 y el 12 de septiembre, en el que se entrevistó a mil 200 personas.
La Iniciativa Feminista no obtuvo siquiera el apoyo suficiente como para figurar en el sondeo.
¿Quién es Jane Fonda?
Un reportaje publicado por la BBC señala que hace 30 años Fonda se convirtió en símbolo del activismo político en contra de la guerra de Vietnam.
Su decisión de visitar en 1972 un centro de armas en Vietnam del Norte no sólo fue interpretada como una “traición” al ejército de Estados Unidos, sino que además le valió el apodo de “Hanoi Jane” en su país.
“Había gente mucho más efectiva y con más conocimiento. Yo era Barbarella, pero de pronto estaba trabajando con soldados en el movimiento contra la guerra. Yo era una verdadera amenaza”, recordó Jane Fonda en junio del 2005, durante la popular feria del libro de Hay on Wye, un pequeño pueblo de Gales, Reino Unido, donde presentó su biografía My Life so Far (Mi vida hasta ahora).
Cita la BBC que “por casualidades de la vida, casi tres décadas después, la actriz se encontró en el festival de libro cara a cara con Robert McNamara, uno de los principales arquitectos de la intervención estadounidense en Vietnam”.
McNamara era entonces el Secretario de Defensa de Estados Unidos, bajo el gobierno de John F. Kennedy.
Fue él quien supervisó la carrera militar hacia Vietnam y quien se convirtió en el blanco de la hostilidad de los activistas contra la guerra.
Hasta entonces esos viejos enemigos no se habían conocido en persona. McNamara en la actualidad tiene algo de activista: se ha manifestado en contra de las armas nucleares y ha reconocido que la intervención estadounidense en Vietnam fue un error. “Dijo que estaban equivocados y eso fue algo que quise agradecer”, dijo Fonda.