Ilustres colegas que se han referido al español del siglo XVI en Nicaragua, como D. Carlos Alemán Ocampo y D. Jorge Eduardo Arellano han señalado que chinchorro es una voz de la primera cosecha del español americano. En nuestros días, podemos decir que esta palabra, de género masculino es una voz polisémica (tiene varios significados) y es del español general; pero tiene acepciones particulares que no registra el DRAE.
En efecto, el DRAE describe los significados siguientes: 1.m. Red a modo de barredera y semejante a la jábega, aunque menor. 2. m. Embarcación de remo, muy chica y la menor de borda. 3.m. Hamaca ligera tejida de cordeles y fibras. Como podemos observar, no constan en el DRAE., dos acepciones que esta voz, tan antigua y actual tiene en Nicaragua. Para nosotros es una hamaca en mal estado o de mala confección; también es una red utilizada por los pescadores en su oficio. Tampoco consigna el DRAE que chinchorro es el nombre de una etnia y de una cultura de América del Sur.
Se puede documentar y registrar el significado de red de pescadores como acepción propia de Nicaragua con el ejemplo siguiente: salían apenas amanecía, y remando sobre el lomo de las olas llegaban una hora después al sitio elegido, donde tendían los chinchorros y se dedicaban a esperar. De esta forma pueden coger pargos, llamados comúnmente boca colorada, jureles, lisas, corvinas, panchas, macarelas y ciertas veces, algún mero de considerable talla y peso S. Ramírez. El Reino Animal. Alfaguara, San José, C.R. 2006, p. 85.
Con la misma función del chinchorro, aunque más pequeño y redondo, es la tarraya, tejida con manila, con pelotitas de plomo adheridas a ésta para facilitar que se sumerja. La tarraya es reconocida por A. Valle como una variante de atarraya y como voz nicaragüense. Este mismo autor define otra de nuestras voces, matayagual como palabra proveniente del Azteca, matlatl, que significa red y yagual, que significa círculo. Según este lexicógrafo nicaragüense, matayagual es, a su vez, una variante de tarraya.
La variante tarrraya no es de uso frecuente en nuestro país, se usa más el término del español general, atarraya. No obstante, ha tenido uso y lo mantiene. He aquí un ejemplo: con sus canoas de remos y velas, realizaban su faena desesperada por la captura de camarones, con la característica tarrraya que sostienen con la boca y lanzan al agua, R. Hill Álvarez. LA PRENSA, 4-5-2004.
El DRAE reconoce tarraya como una voz que tiene uso en Cuba, Nicaragua, Puerto Rico, Venezuela, Andalucía y Badajoz. La reconoce como variante de atarraya o esparavel que utilizan los españoles.
Recordemos, pues, chinchorro es una voz polisémica: una de sus acepciones, propia de Nicaragua, es polimórfica, es decir, tiene varios significantes: tarraya, atarraya y matayagual.