- Se alistan para la caminata y el boomerang en las faldas del volcán Mombacho. Sólo dos obtendrán el primer lugar. Chicos y chicas: ¡Al ataque!
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Sus manos están heladas. Se nota que está nerviosa porque camina de un lado hacia otro, salta y cruza constantemente los dedos. ¡Es Katherine! La chavala más fiera en deportes del Goyena, ella está ready para iniciar el primero de dos niveles de la competencia de este finde, una carrera de siete kilómetros a realizarse en las faldas del volcán Mombacho. La segunda parte del desafío consiste en un reto llamado boomerang. José Leonidas a quien de cariño sus amigos le dicen Leo y Katherine se tienen una voladera de lengua tremenda. Me acerco y les pregunto: ¿Qué planean? Nuestra estrategia para ganar, pero es secreta, contestaron entre risas. ¡Oops! Está bien, luego lo sabremos… ¡Se los aseguro! Estoy con miedo y mucho nervio, cuenta el más bajito de todo el grupo, Eduardo, de La Anunciación, mientras se prepara para el arranque. No era el único que se sentía así, estoy emocionada y nerviosa, dice Dariana, del Loyola y la más alta de todas las chicas. Literalmente, como dicen en Chespirito, todos estaban con canillera. Mientras Loanmy y Darwing, del Liceo, se movían de un lado a otro y platicaban; Roberto y Ginna, de La Salle, se tomaban de las manos, hacían sentadillas y no decían ni una sola palabra. 3,2,1… ¡Ahora! Los diez chicos están alineados en el punto de salida. Un instructor de Mombotour, la empresa que ayudó a la realización de este reto, gritó: 1, 2, 3 y… ¡fuera! Instantáneamente, los participantes empezaron a desplazarse al trote por un camino que, según han calculado los guías de Mombotour, dura hora y veinte minutos recorrerlo y llegar a su meta, la hacienda Cutirre. Pero estos súper campeones lo hicieron en un promedio de 40 minutos a una hora. ¡Cool! ¡Qué montón de piedras!, renegó uno de los participantes. El camino estaba súper pedregoso y tenía muchas pendientes. Pero claro que esa era la idea: ¡mientras más difícil, mejor! Desafío X-Treme es para personas fieras, luchadoras y que les gusta lo difícil. Al inicio de la carrera, el chico calladito de La Salle, Roberto, llevaba la delantera; parece que esa saliva que no usa para hablar le ayudó a guardar energía. Le seguía Leo, del Goyena y las chicas iban un poco más atrás. Carrera extrema Las subidas eran ¡horribles!, dan ganas de morirse, cuenta Dariana, del Loyola; mientras que Violeta, de La Anunciación y ganadora del primer lugar femenino en la carrera, asegura: Estuve a punto de gatear, fue difícil. El que salió mejor de todos con su comentario fue Darwing Suazo, el chico del Liceo: Yo me quería quedar sentado esperando un ride pero me siento tuani porque terminé y pensé que no lo iba a lograr. ¡Qué sinceridad de chavalo! Él quedó en último lugar. El primer lugar de los varones se lo llevó Leo, el muchacho del Goyena. Guerra de equipos La segunda prueba del día se trataba del reto boomerang, el cual consiste en jalar el peso de tu cuerpo con los brazos desde un punto bajo a un punto alto, en un ángulo de 45 grados y una extensión de 30 metros. Los diez chicos estaban listos para pasar por el boomerang uno por uno. ¡Sangre de Cristo!, dijo Violeta con una cara de susto e impotencia cuando vio el reto. ¡Sorry! Pero quien no llegara hasta el otro extremo, obtenía cero puntos. ¡Ay, ya no puedo!, gritó con desesperación Benjamín, el chico del Loyola que no logró llegar hasta la meta. Sólo le faltaban dos jalones más con la fuerza de sus brazos para llegar a la meta pero su espíritu se dio por vencido y se dejó venir en el canopy. ¡Lástima! A diferencia de él, Roberto no habló ni una sola palabra antes de salir. Mientras estaba en la cuerda tampoco dijo nada, sólo había silencio hasta que su pareja de La Salle, Ginna, gritó desde abajo: ¡Vamos Roberto! ¡Vos podés! Y ese ánimo sí que le ayudó. Este chico ganó el primer lugar en este segundo reto, hizo un tiempo récord de 0.59 segundos. En segundo lugar quedó Leo, con un minuto y en tercero Eduardo, con un minuto y seis segundos. El resto no llegó a la meta, siete chicos fueron dominados por el boomerang. Escuchen chicas Volviendo a las palabras retadoras, lean este comentario acerca del boomerang: En ese momento pensé, si yo no lo logré, nadie lo va a hacer, dijo certeramente Violeta. ¡Oops! Pero qué tal si las chicas del resto de colegios la retan para demostrarle que no es cierto esto otro que afirmó: Siento que nuestro mayor retador es el Goyena, pero en mujeres no tengo rival. ¿Será cierto? Eso es cuestión de ustedes, chicas. ¡Ánimo! A pelear fuerte por ese primer lugar. ¡Ah! La profe de La Anunciación que nos acompañó en este primer desafío, Alba Guevara, también lanzó un par de palabras al aire a la hora de la competencia: Yo les dije a mis alumnos que sus mayores rivales eran los del Goyena y del Liceo; de ahí ¡nadie más! Al final… Después de la competencia todos pudieron disfrutar de una aventura en canopy con 14 plataformas: 10 horizontales, un puente colgante, dos escaleras y para finalizar con caída libre, una cuerda. Los guías de Mombotour se portaron al diez mil, cuidaron a todo el equipo de Desafío X-Treme desde el inicio hasta el final. ¡Gracias por su paciencia! La profe Alba no se quedó atrás, ella también se lanzó en el canopy y ¡qué bien que lo hizo! Al final de la tarde nos dijo que la experiencia nueva estuvo bonita. Está muy bien que dejen participar a los diferentes colegios para salir de la rutina de los deportes como futbol, baloncesto… Ahí sí todos eran amigos, porque el tiempo de guerra de colegios, esa batalla de puntos, había terminado. El ganador de esta semana fue el Colegio Goyena, por lo visto, su estrategia secreta funcionó. ¿Aún quieren saberla? La idea era comenzar tranquilos, no desesperarnos; si nos sofocábamos después no aguantaríamos ni las subidas. ¡Felicidades chicos! Una estrategia secreta, sencilla pero efectiva.
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