- Cada uno de los candidatos y partidos en la contienda tiene su propia versión de un banco o instituto de fomento para la producción pero ¿quién tiene la garantía de que éste no será una caja chica del partido de gobierno?
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III y última entrega
Uno de los ejes de campaña para las próximas elecciones es la creación de una banca o instituto de fomento para el financiamiento del sector productivo. Más allá del discurso electoral, todos los partidos políticos coinciden en que hay un vacío en el otorgamiento del créditos para la mayor parte del sector agropecuario.
Cada partido tiene una visión particular del problema, y cada uno su propia solución. En el debate electoral también todos dicen tener la propuesta más acertada. Hay algunos puntos de coincidencia en todas las propuestas. Una de ellas es que hay un amplio sector de pequeños productores que debe ser atendido con políticas de fomento ya que no tienen capacidad para salir por sus propios medios del enorme atraso.
Otro punto es que ninguna entidad de crédito va a resolver el agudo problema del campo nicaragüense, hay que aplicar una combinación de medidas entre crédito, asistencia técnica y subsidios.
Pero quizás en el punto en el que más coinciden es que todos están claros que el debate sobre la creación de esta institución no es un mero ejercicio electoral, y que debe ser tomado en cuenta por el próximo gobierno, que asuma en enero y en la necesidad de eliminar cualquier tipo de influencias políticas en las decisiones del banco. Algunos van más allá y plantean que en la junta directiva no debe haber representantes de ningún partido político, tal y como sucede en la actualidad en las instituciones del Estado.
Ése probablemente es el punto toral, debido al mal uso que se ha hecho en el pasado de este tipo de instituciones que son utilizadas para pagar favores políticos o ganar simpatías al declarar condonaciones masivas que luego debían ser asumidas por los contribuyentes. ¿Qué partido o candidato puede garantizar que eso no sucederá? Aquí están sus propuestas.
FSLN: dos instituciones
La propuesta del Frente Sandinista, según el diputado Wálmaro Gutiérrez, está enfocada sobre dos vías. Una dirigida a productores que no cuentan con las condiciones materiales para salir adelantes y por otro lado están los productores que sí cuentan con condiciones mínimas materiales.
El Banco de Fomento “debe estar dirigido a un segmento de población económicamente activa, productiva que tiene una base material mínima de producción”, explica el diputado. Estos productores demandan créditos y tienen capacidad para dar un salto en la calidad.
El otro sector es sumamente atrasado “que no tiene condiciones materiales mínimas y es posible que ni con el Banco de fomento le podás resolver. Son productores que no tienen bases materiales productivas. Allí deja de jugar un rol el Banco y nos sometemos a una segunda institución, el Instituto de Fomento Campesino”.
Éste no sería un banco, ya que un banco como tal está sujeto a las normas de la Superintendencia de Bancos y la legislación vigente, sino que estaría destinado a atender a un amplio sector de pequeños productores que demandan transferencia tecnológica y programas de atención social como educación y salud. De esta forma el FSLN propone dos instituciones dirigidas a dos sectores con diferentes niveles de desarrollo, un Banco de Fomento y el Instituto de Fomento Campesino”.
La forma de financiar estos programas será una combinación de fondos de instituciones de fomento nacional dispersos en diferentes programas y con los fondos de la privatización de la Empresa Nicaragüense de Telecomunicaciones (Enitel) que se encuentran en el Banco Central de Nicaragua (BCN).
ALN: reingeniería productiva
Otra opción es la creación de un Instituto de Fomento, propuesto por la Alianza Liberal de Nicaragua (ALN), que entre otras cosas propone la fusión de todas las instituciones que trabajan con programas para el sector agropecuario.
Fabricio Cajina, candidato a vicepresidente por esta agrupación y productor ganadero, asegura que este instituto que impulse una reconversión del sector productivo nacional porque “con rendimientos de uno o tres litros de leche diario, no hay financiamiento que funcione”.
Agrega que hay que hacer una reingeniería en la actividad productiva, que permita mejorar la productividad en el campo “estuvimos en Siuna, donde la gente está vendiendo a un córdoba el litro de leche, lo que no da siquiera para la subsistencia, sólo sirve para pagar a los trabajadores. Ese es un problema que tienen los productores. De allí la idea de crear el instituto”.
Explica que el Instituto debe ser una unidad de financiamiento con servicios adicionales, que son “identificación de mercados, asistencia técnica, infraestructura básica y necesaria para la transformación agropecuaria, y el acompañamiento para la comercialización”.
Según Cajina, no se trata de un superministerio, sino “crear una burocracia adecuada”. Sostiene que en el campo, los técnicos más bien rivalizan entre sí y no asumen las consecuencia de lo que hacen, “hay lugares donde se hacen dos o tres veces acciones diferentes porque cada uno pretende demostrar que su institución está dando las respuestas, pero que ni siquiera los productores están palpando”.
“Visualizo un IDR mejorado que tiene todo el tendido en el país, toda una red de sucursales al que le agregás competencias que ahorita no tiene”.
Esto, según afirma, incluye reorientar el papel de los técnicos y burócratas para que den asesoría en el campo.
Sobre el financiamiento asegura que éste debe salir de la integración de las diferentes instituciones del gobierno.
MRS: transformar el fni
La propuesta del Movimiento de Renovación Sandinista (MRS) está basada en convertir la Financiera Nicaragüense de Inversiones (FNI) en una banca de primer piso que canalice recurso directamente al público, bajo una óptica de fomento.
“En ese contexto se ubica el tema de la Banca de Fomento, para resolver el problema de acceso al financiamiento y de las condiciones de éste, que permitan la capitalización del sector. Insisto en eso no es sólo el financiamiento del ciclo agrícola, sino de capitalización asociada al cambio tecnológico”, explicó el candidato a la presidencia Edmundo Jarquín.
Jarquín, ex funcionario del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), calificó como un error el cierre del Banco Nacional de Desarrollo (Banades), el cual fue cerrado con un diagnóstico correcto de que no estaba funcionando bien, pero con la conclusión incorrecta de cerrarlo.
No fueron los pequeños y medianos productores los que lo llevaron a la quiebra, sino que fracasó por grandes préstamos “otorgados por influencias políticas”.
En tal sentido destaca que esta banca debe tener sufrientes recursos con condiciones para responder a la gran demanda de crédito.
Pero insiste en la necesidad de eliminar las influencias políticas en este tipo de institución.
Sobra el financiamiento a la entidad, Jarquín sostiene que la única posibilidad de tener suficientes recursos es apalancándose en los recursos del sistema financiero privado actual, “que más bien tiene un exceso de liquidez, y que podría fácilmente orientar recursos al sector si se le incentiva y se les da las garantías para tomar el riesgo de financiar a los pequeños y medianos productores”. Esto acompañado por un capital central que garantice el apalancamiento.
“Por eso propongo la conversión del actual FNI que entre capital y cartera tiene casi 70 millones de dólares (1,230 millones de córdobas), a la cual se trasladarían los fondos de créditos que tiene el Instituto de Desarrollo Rural (IDR) y el Fondo de Crédito Rural (FCR), para que actúen simultáneamente como un banco de segundo piso induciendo al sector financiero privado para que asuma un sesgo de banca de desarrollo.
El candidato del MRS asegura que esta institución sí podría captar recursos: “una institución que no capte recursos no va a crecer jamás”.
PLC: concentrar las instituciones
El Partido Liberal Constitucionalista se inclina también en centralizar diferentes instituciones que trabajan para el sector agropecuario con vistas a reducir la burocracia y destinar más recursos financieros y tecnológicos al sector, según afirmó el candidato a la presidencia de ese partido José Rizo Castellón.
Esta estructura podría manejar un fondo de 300 millones de dólares en 4 años, que pueda otorgar financiamiento a productores con montos promedios de 5 mil dólares, según explicó el candidato a diputado de este partido Freddy Torres.