- José Rizo asegura que de ser electo Presidente de Nicaragua, terminará con el pacto libero-sandinista, una promesa que nadie cree, porque fueron, precisamente, Arnoldo Alemán y Daniel Ortega quienes lo idearon para conservar su status quo. Además, promete continuar la lucha anticorrupción que erigió el presidente Enrique Bolaños
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José Rizo, candidato presidencial del Partido Liberal Constitucionalista (PLC), dejó a un lado las guayaberas blancas que usó cuando aún era Vicepresidente de Nicaragua, para lucir permanentemente el color rojo de su partido.
Su vida ya no es la misma desde que asumió la candidatura presidencial por el PLC, porque su casa casi parece un cuartel, policías por todos lados y una fila de vehículos de todas las marcas. En el interior del inmueble, uno que otro diputado liberal, junto a su equipo de campaña planeando la próxima gira de trabajo por los departamentos de Nicaragua.
Su vida familiar casi es imperceptible, porque ahora además de planear sus visitas políticas, tiene que lidear con los programas matutinos de televisión para ver las críticas de sus adversarios políticos.
En una esquina del corredor de su casa, un televisor de 31 pulgadas sirve de florero y alrededor de él, se ubica un sinnúmero de sillones.
Rizo se prepara para una gira de trabajo por los municipios del departamento de León. Son las siete y media de la mañana y, en la calle, sus simpatizantes cargan de material propagandístico las camionetas aparcadas en filas frente al portón principal. Antes de partir a León, Rizo se confesó con LA PRENSA.
¿Por qué los electores deben votar por José Rizo?
Uno, porque es el único candidato que ha resultado de unas elecciones internas, es el único candidato que ha presentado un plan de gobierno absolutamente realista, que surge también de abajo hacia arriba. Es el candidato que tiene experiencia gubernamental y, algo muy importante, que en todo su trayecto, en todo su recorrido gubernamental, jamás se le ha señalado de algún acto de corrupción, y yo creo que la honestidad y la transparencia en la función pública es un tema de suma importancia para el futuro de Nicaragua.
¿Cuál es lo atractivo de su plan de gobierno? ¿es similar al que presentaron los otros candidatos presidenciales?
Es lógico que la realidad de Nicaragua es la misma y los candidatos recogen ese sentido, pero lo específico de nuestro plan de gobierno es que tenemos respuesta para cada departamento, es decir, si hablamos de vivienda social tenemos establecido construir 200 mil viviendas en cinco años de gobierno, por ejemplo ocho mil para el departamento de Nueva Segovia, cinco mil para el departamento de Madriz, y así sucesivamente, pero lo más importante es que todo mundo lo sabe.
¿Usted no ha considerado la posibilidad de que la sombra del doctor Arnoldo Alemán puede incidir en una derrota electoral?
El candidato es José Rizo. El candidato a la Vicepresidencia es José Antonio Alvarado. Vamos a ser Presidente y Vicepresidente de la República. El doctor Alemán es un ex presidente de la República que está sometido a un proceso judicial en Nicaragua y no tiene ninguna incidencia en la campaña electoral, ni la ha tenido en la elaboración de nuestro programa, ni va a tener ninguna incidencia en nuestra administración.
Pero si pierde las elecciones nacionales, ¿a quién responsabilizará: a Arnoldo Alemán, a Eduardo Montealegre o a los nicaragüenses?
Creo que es una hipótesis muy de escuela, porque sabemos que siempre…, tenemos años los liberales de demostrar que es el partido más fuerte, el partido que genera más simpatía y que tiene un voto precisamente duro.
Creo que no se trata en ese sentido de buscar quién es el responsable, pero no puedo menos que destacar que quienes dividen el voto, quienes tienen la seguridad de que no existe la más remota posibilidad de un triunfo electoral, pero que sí dividen, como la misma experiencia que tuvo el Apre (Alianza por la República) en el pasado, en las elecciones municipales, que si nosotros analizamos, por la división del voto del Apre perdimos cantidad de alcaldías en el país, y hubo mentalidades, actitudes y espíritu mezquino que manifestaban ‘no importa, con tal de que no gane el PLC’; ahí tenemos los resultados.
Pero las fuerzas democráticas por esta vez van divididas, según lo ha manifestado usted y el mismo Eduardo Montealegre, porque ninguno está dispuesto a unirse al otro y es un preámbulo de lo que pasará el día de las elecciones?
Por eso le hice una invitación a mi amigo Eduardo Montealegre, a quien le tiendo la mano y lo invito para que a la brevedad posible nos sentemos a conversar para encontrar un gran acuerdo que signifique no dividir el voto y no permitir que esa división del voto nos haga más difícil la victoria al PLC.
El embajador de Estados Unidos, Paul Trivelli, ha insistido en que usted y Montealegre deben unirse para derrotar al candidato sandinista. ¿Estaría dispuesto a declinar su candidatura?
Yo he hablado y siempre he hablado precisamente a los que se han ido de su casa, se han ido de su hogar, para que regresen a su partido, que regresen porque Nicaragua está en peligro y yo siempre hablo que lo lógico es que el caudal, el río grande, el río caudaloso se llama PLC, que los riachuelos o los criques o las quebradas regresen a este gran río y que podamos hacer un gran acuerdo de cara al futuro, un acuerdo político en que tengamos responsabilidades compartidas y que visualicemos y demos tranquilidad al pueblo nicaragüense para un futuro.
¿Pero estaría dispuesto a declinar su candidatura presidencial, doctor Rizo?
¿Por qué tendría yo que declinar la candidatura presidencial?, cuando respondo a un partido que aparece doblando la intención de voto, en tal sentido, no declino mi candidatura, pero sí estoy dispuesto a encontrar las vías para lograr este acuerdo y lograr un entendimiento que impida el triunfo sandinista.
¿Qué aspectos se incluirían en ese acuerdo que usted está proponiendo?
Tengo que ver la contraparte. Un acuerdo implica sentarse dos personas y buscar las soluciones. Por mi parte tengo la más amplia flexibilidad para encontrar los acuerdos necesarias y las acciones necesarias de cara al futuro y a estas elecciones.
¿Eduardo Montealegre es el candidato que goza de más simpatía según las encuestas, por qué considera usted que debe ser él, el que decline?
Debo decirte que las encuestas no han sido en Nicaragua un parámetro especialmente válido para calificar las elecciones. Hagamos un análisis desde doña Violeta (Chamorro), (Arnoldo) Alemán, (Enrique) Bolaños, sobre todo, porque las encuestas a mi juicio, hay una distorsión enorme del voto rural.
En días pasados estuve en Murra, en El Jícaro, en Jalapa y ahí nadie conoce a las firmas encuestadoras ni creo que vayan al campo, y lo cierto es que las encuestas, también internas, que nosotros trabajamos como una herramienta de orientación y no de promoción de candidatura, nos revela que la lucha aquí va a ser entre PLC y Frente Sandinista.
Los adversarios del PLC han manifestado que usted y Ortega representan la continuidad del pacto. ¿Cómo piensa cambiar esa imagen?
Yo he manifestado que el pacto es dañino, pero es una estafa estar diciendo que se va a acabar con solo levantar una banderita en manifestaciones públicas. Para acabar con el pacto se necesita tener una mayoría en la Asamblea Nacional y por eso es que yo pretendo, con la fortaleza del partido, con la fortaleza de nuestra candidatura, alcanzar una mayoría suficiente para acabar con el pacto.
Sin embargo, el pacto fue dirigido por Arnoldo Alemán y algunos de los candidatos a diputados que ahora lo acompañan en estas elecciones. ¿Qué explicación da usted ahora?
Es que nosotros vamos a hacer las reformas necesarias, incluyendo esa reforma (Ley Electoral), para darle a los futuros gobiernos la legitimidad suficiente. El 35 por ciento (para ser electo Presidente) también existe en otros países. Ese porcentaje es bajo, pero me parece que en Nicaragua necesitamos de un gobierno que tenga el respaldo suficiente, la legitimidad suficiente y haríamos una reforma en ese sentido. Pero debo decirte que eso (35 por ciento) favorece al PLC y no solamente al Frente Sandinista.
Precisamente de eso se trata el pacto. ¿Explíqueme por qué razón favorece al PLC?
Porque es la fuerza mayoritaria y lo ha demostrado y eso favorece también para poder ganar las elecciones. Pero me parece, y yo estaría absolutamente de acuerdo, que volvamos a la etapa inicial, que se necesite la mitad más uno para ganar las elecciones.
¿Estaría dispuesto a promover la despartidización de los poderes del Estado si gana las elecciones?
La Asamblea Nacional no se puede despartidizar, pero estoy absolutamente de acuerdo con los otros poderes. Esas circunstancias, esa partidización de los poderes del Estado, a mi juicio se inicia con la reforma de la Constitución de 1995, donde se le da iniciativa de ley a los diputados para proponer a candidatos de diferentes cargos cuando históricamente era el Poder Ejecutivo que sometía a una terna para que el Legislativo escogiera de esa terna, entonces se abre esa compuerta y eso permite entrar a una negociación prácticamente partidaria, en lugar de buscar, como corresponde a personas por su capacidad, despojados de camisetas partidarias.
¿No teme que sea tildado de traidor, por rebelarse al líder de su partido que pactó con Ortega?
Yo he denunciado (el pacto) ahora, siendo candidato, y en el PLC que es mi partido y donde he marcado diferencias y he marcado disidencias y he hablado fuerte cuando ha sido necesario hablar fuerte, todos en mi partido conocen mi pensamiento en ese sentido.