- Izquierdista no quiere aceptar la inminente proclamación de Felipe Calderón como presidente electo
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Andrés Manuel López Obrador (AMLO), convencido de que la Presidencia de México no será suya, dijo que creará un “gobierno paralelo” de izquierda y le pidió a los mexicanos que no reconozcan la victoria del oficialista Felipe Calderón.
Aunque su partido carece de suficientes escaños en el Congreso para bloquear cualquier ley, López Obrador puede movilizar a millones de simpatizantes para obligar a su rival conservador a adoptar su agenda de izquierda, o forzarlo a reprimirlo y convertirlo en un mártir.
Ambos escenarios son posibles, mientras el ex alcalde de la ciudad de México prepara la creación de un gobierno que emanaría de las calles, con el apoyo de los miles que ya ocupan grandes campamentos de protesta en el centro de la capital.
Algunos señalan que su “gobierno legítimo” será un reflejo de las violentas protestas en la sureña ciudad de Oaxaca, y la nulificación de la Policía en lo que era hasta entonces un popular destino turístico.
López Obrador busca que sus seguidores no obedezcan a Calderón, cuya ventaja de 240,000 votos en las elecciones del 2 de julio fue confirmada el lunes por la máxima autoridad judicial del sistema electoral. Los siete magistrados del Tribunal Federal Electoral no lo declararon presidente electo, pero tienen una semana para hacerlo o anular los comicios.
El Partido de la Revolución Democrática (PRD), de López Obrador, incrementó su presencia en el Congreso en esos comicios y se convirtió en el segundo bloque político del país, superado solamente por el Partido Acción Nacional (PAN) de Calderón. Los nuevos legisladores asumieron el martes.
Sin embargo, solamente cuenta con una cuarta parte de los escaños del Congreso, no lo suficiente como para bloquear legislaciones, especialmente si Calderón forma una alianza con el ex gobernante Partido Revolucionario Institucional (PRI).
Esa alianza podría lograr una mayoría en ambas cámaras del Congreso.
López Obrador ha rechazado cualquier negociación con lo que califica como un gobierno espurio. Porque los legisladores del PRD le temen a él y a sus fervientes seguidores, no podrán llegar a acuerdo alguno con los otros partidos, lo cual los debilitará aún más.
López Obrador planea que su gobierno ayude a los pobres, se oponga a las privatizaciones y haga de los medios de comunicación, a los cuales acusa de ignorarlo, “instancias más confiables y objetivas”. Se desconoce de qué forma lo haría, luego de ser nombrado presidente el 20 de noviembre o el 1 de diciembre.
AMLO debería poner fin a las protestas y respetar la decisión del Tribunal Electoral de México, dijo ayer un editorial del periódico The New York Times.
El periódico neoyorquino asegura que “en un país en el que el fraude electoral solía ser rutina, lo mejor hubiera sido un recuento total de los votos”.
Aún así el rotativo puntualiza que aparentemente las elecciones de julio estuvieron bien gestionadas y apunta que “hay un proceso claro y riguroso en marcha para hacer frente a los desafíos”. Añade que el Tribunal Electoral es “respetado e independiente”.