- Inaugura planta de agua pesada
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El Presidente de Irán, Mahmud Ahmadineyad, inauguró ayer una planta para la producción de agua pesada, pese a las críticas y las presiones internacionales para que Teherán suspenda sus actividades nucleares.
El agua pesada, sobre cuya producción los iraníes habían comenzado sus investigaciones hacía ya doce años, se utiliza como refrigerante en los procesos para la fisión de uranio.
Ahmadineyad, en un discurso tras la inauguración de la planta de Arak, a unos 400 kilómetros al suroeste de Teherán, insistió en que su país no renunciará a “sus derechos nucleares”, tras reiterar que el programa de Irán tiene fines pacíficos.
También dijo que la República Islámica no constituye ninguna amenaza para los Estados de la región, incluido Israel, país que Teherán no reconoce.
“Deben aceptar la realidad de un Irán potente, pacífico y desarrollado. Es una cosa que puede servir a todos los pueblos y los gobiernos de la región”, dijo el líder iraní, en alusión a las presiones de la comunidad internacional en relación con el programa nuclear de su país.
Agregó que “Irán no es una amenaza para nadie, ni siquiera para el régimen sionista (Israel)”, país al que calificó de “enemigo para los pueblos de la región”.
“Un Irán desarrollado favorece la paz y la seguridad internacionales”, recalcó.
La inauguración de la nueva instalación en Arak se produce en un momento en el que la comunidad internacional estudia la respuesta de Teherán al plan de incentivos a cambio de la suspensión del enriquecimiento de uranio.
Las autoridades iraníes han afirmado que están dispuestas a reanudar el diálogo sobre su programa, aunque dejaron claro que no abandonarán el enriquecimiento de uranio que consideran un “logro” de sus científicos y un “orgullo nacional”.
El pasado 31 de julio, el Consejo de Seguridad de la ONU dio un plazo de un mes a Teherán para que abandone el enriquecimiento de uranio, lo que supone posibles medidas punitivas a Irán si no cumple con las exigencias internacionales.
El ultraconservador Ahmadineyad reiteró que su Gobierno “nunca se someterá a la fuerza y la opresión”, y “no aceptará el lenguaje de la fuerza y las amenazas”.
Con el nuevo proyecto de Arak, Irán se convierte en el noveno país del mundo con la tecnología necesaria para producir agua pesada (agua rica en deuterio), con la que suministrará a la central de Isfahan, según la televisión estatal iraní.
Irán anunció ayer que ha probado “con éxito” un misil tierra-mar en el golfo Pérsico durante las maniobras militares iniciadas hace una semana en el país, informó la agencia de noticias Fars.