- El Líbano derrota a Venezuela en el Mundial de Basket
Japón/Afp
Tras un largo período de dudas sobre su viaje a Japón para disputar el Mundial-2006 de básquet al ver su país bombardeado a diario, la selección de Líbano consiguió su primer triunfo en una Copa del Mundo ayer ante Venezuela, “la victoria del corazón”, según sus jugadores.
El triunfo (82-72), celebrado como si se tratara de una final, estaba lejos de la imaginación de la pequeña delegación libanesa (18 personas), dado que el mes que acaba de vivir fue de los más difíciles y dolorosos.
“Comenzamos nuestra preparación el 7 de julio y el 12 comenzó la guerra, y una semana más tarde dejamos Líbano en camino hacia Jordania”, contó Georges Kelzi, jefe de la delegación.
Un periplo que hicieron con el miedo a flor de piel, cruzando restos de autos destruidos por los misiles israelíes en las carreteras.
“Fue muy difícil y lo ha sido hasta el último momento. Una vez que salimos del país casi sin nada, tuvimos que improvisar: las visas, los billetes de avión. Jugamos en Turquía, en Eslovenia, en Filipinas. En total tomamos quince vuelos para llegar hasta aquí (Japón)”, contó Kelzi.
La preparación, caótica, estuvo marcada evidentemente por las constantes llamadas telefónicas de los jugadores a sus familiares. Y pegados a la televisión para ver las noticias, también.
“Dentro de nuestra desgracia, tuvimos la suerte de que ninguno de nuestros jugadores fue alcanzado directamente por la guerra. Pero fue muy difícil concentrarnos en el básquet”, destacó Georges Kelzi.
“En un momento, quisimos volver a casa”, confió el jugador Rony Fahed. “Pero el ministro de Deportes nos pidió que continuáramos para mostrarle al mundo que podíamos sobreponernos a todos los obstáculos. Al final, conversamos entre nosotros y decidimos venir, por Líbano”, añadió.
Por ello, vencer a Venezuela en la apertura del Mundial, después de todas estas pruebas, es un gran honor que da fuerza, y mucho más después de que la situación se ha calmado un poco en tierra libanesa.