- Teatro, vídeos y música fue la mezcla en el lanzamiento de su nuevo disco
Las luces del escenario, a pesar de girar por todo el local, siempre se centraban en el batero, quien con un atuendo sencillo de rockero tocó una melodía por dos minutos. Esta melodía levantó de sus asientos al público fanático que en sus inicios no se expresó más que con aplausos.
Esas mismas luces de diversos colores y movimientos adornaron la Sala Mayor del Teatro Nacional Rubén Darío, donde se realizó el lanzamiento del nuevo disco de División Urbana, al que asistieron centenares de rockeros que tuvieron que vestirse adecuadamente, algo que forma parte de las políticas de la administración del teatro para hacer posible el ingreso a ese lugar.
Quienes llegaron con camisetas y chinelas de gancho se vieron en la desagradable situación de discutir con los guardas de seguridad para poder entrar. Hubo quienes tuvieron que marcharse no sólo por el atuendo sino por llegar tarde.
Mientras tanto, dentro de la sala iniciaba la presentación de los cuatro jóvenes que revolucionaron el típico concierto donde el grupo simplemente llega a cantar.
En un inicio el actor René Moya protagonizó a un pordiosero que expresaba sus sentimientos en relación a la vida que llevaba, seguidamente apareció División Urbana interpretando temas de su nuevo álbum.
Mientras cantaban, atrás de ellos se veían imágenes de lugares de la capital y de otros sitios que iban acorde con cada canción.
Una de las actuaciones que más puso a bailar al público fue el tema Soy Puro Pinolero, en el cual aparecieron bailarines con los colores de la bandera nacional.
Los integrantes de la banda tuvieron algunas pausas en el concierto, las que aprovecharon para cambiar de atuendo.
Para quienes no pudieron asistir al concierto, el CD que lleva el nombre de la agrupación está a la venta desde ayer en las tiendas de discos de la capital.