CORRESPONSAL/ NUEVA SEGOVIA
Los cortes de energía en unos siete de los 12 municipios de Nueva Segovia, se agravan después de cada anuncio de racionamiento que hacen las empresas nacionales. Los cortes energéticos de hasta 18 horas consecutivas provocan, además, la suspensión del servicio de agua potable.
En el caso específico del municipio de Jalapa, abastecido por la subestación de Santa Clara y con un sistema deteriorado por su antigüedad, los pobladores sufren desde la semana pasada cortes de seis horas, entre las 8:00 a.m. y 3:00 p.m., pero por la noche también les suspendan el servicio de energía eléctrica.
“Esto no es nuevo, tenemos meses tras meses de estar en esta situación que provoca una enorme inconformidad entre la población que a la par de la energía también le suspenden los servicios de agua potable, pero además el enorme atraso que está ocasionando en la economía local”, sostuvo César Ríos, reportero de Radio Nicarao, en Jalapa.
La inseguridad ciudadana por las noches, la suspensión de las clases en las escuelas nocturnas, las pérdidas en productos perecederos y carnes, la invasión de emisoras hondureñas cuando las locales salen del aire, son consecuencias de “este mal que necesita de acciones fuertes de la población para que dejen de jugar con sus derechos”, comentó Ríos.
Por su parte la ciudadana de Jalapa, Karla Carolina Tinoco, consideró injusto que con esos enormes cortes de energía que se dan a diario desde hace mucho rato, los recibos continúen llegando con igual o mayor tarifa; pero además que Unión Fenosa ni siquiera se moleste por dar una explicación y, al contrario, cada vez que hay un corte, en los teléfonos de la empresa la operadora contesta que el número marcado se encuentra averiado.
“Los servicios no los prestan como debe ser, pero son puntuales a la hora de llevar el recibo y a cortar si hay algún atraso en el pago”, dijo Karla Carolina en una crítica que dirigió tanto a Unión Fenosa como a Enacal.
OTROS MUNICIPIOS
Situación similar se registra en los municipios de Mozonte, San Fernando, Ciudad Antigua, El Jícaro, Murra, Quilalí, Wiwilí y una parte en el sector norte de la ciudad de Ocotal, todos abastecidos por la Subestación de Santa Clara; no así los municipios Santa María, Macuelizo, Dipilto y Ocotal, donde —a excepción de uno o dos cortes de cobertura nacional— no hay racionamiento de energía eléctrica.