Pedro Martínez, un “monstruo” frágil

[email protected] Aún sin ganar un juego más o abanicar a otro adversario, Pedro Martínez no sólo tiene un rincón seguro en el Salón de la Fama de Cooperstown, sino que puede llegar a ser considerado, sin obviar discusiones, como el mejor pitcher latino de todos los tiempos. ¿Cómo, y qué hacemos con Juan Marichal? Bueno, […]

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Aún sin ganar un juego más o abanicar a otro adversario, Pedro Martínez no sólo tiene un rincón seguro en el Salón de la Fama de Cooperstown, sino que puede llegar a ser considerado, sin obviar discusiones, como el mejor pitcher latino de todos los tiempos.

¿Cómo, y qué hacemos con Juan Marichal? Bueno, ese es un debate interesante, atractivo y polvoriento.

Pedro, de 35 años, abrió este 2006 tan impetuosamente, que con sus 5 victorias en aperturas consecutivas durante el mes de abril, nos obligó a fijar sobre él toda la atención posible, y entrar en cálculos gruesos.

¿Estaríamos en presencia del primer ganador de 30 juegos desde Denny McLain en 1968? No, eso no podría ser por una razón sencilla: su mayor número de inicios a lo largo de 13 temporadas previas, era de 33, dejando muy poco margen para derrotas y juegos sin decisión.

En mayo, Pedro salió sin decisión en cuatro aperturas consecutivas antes de perder por primera vez ante los Marlins de la Florida. Tenía 7-4 el 28 de junio cuando afectado por dolencias, ingresó a la lista de inhabilitados, regresando el 28 de julio con su octava victoria.

¡Por Dios!, ¿cuántas veces Pedro ha salido del escenario recortando drásticamente sus posibilidades?

La noche del lunes, el dominicano se hundió estrepitosamente frente a los Filis en el propio primer inning, estremecido por 4 hits, cediendo una base, golpeando a dos y permitiendo 6 carreras limpias.

Un “monstruo frágil”, eso ha sido Pedro multiplicando esfuerzos.

Ganador de tres Premios Cy Young, dos veces con 20 ó más victorias, forjador de nueve entradas perfectas contra los Padres de San Diego, dueño de un impresionante balance de 206-89 con 2.77 en efectividad y 2986 ponches, Martínez, quien contribuyó a terminar con la maldición de casi un siglo de los Medias Rojas, podría estar en acción unas dos o quizás tres temporadas más, pero con expectativas reducidas.

Probablemente no llegará a los 243 triunfos de Marichal, pero será el primer latino de 3,000 ponches, y con el resplandor de sus tres Cy Young, y el haber sido un pitcher tan dominante durante varias temporadas, su ingresó a la Catedral del Beisbol, podría ser seguro en el primer intento, algo que Marichal no pudo lograr después de 16 temporadas con seis registros de 20 ó más victorias, sin poder obtener un Cy Young.

Lo triste es no poder averiguar qué tan grandioso hubiese podido llegar a ser Pedro de no ser tan frágil.

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