- Mañana entrará en vigencia nueva Ley de Migración tica que ofrece cárcel y multas económicas a quien dé empleo, albergue y encubra a un extranjero ilegal
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CORRESPONSAL / COSTA RICA
La mano de obra nicaragüense en este país estará prácticamente bajo la “guillotina” de la nueva Ley de Migración y Extranjería a partir de mañana, cuando la misma entre en vigencia, mientras las economías costarricense y nicaragüense sufrirán las consecuencias, estiman diversos sectores.
Precisamente esta semana cafetaleros de la zona de Turrialba, Pérez Zeledón y Coto Brus, zona sur de Costa Rica donde el grano madura temprano, externaron su preocupación porque tienen un déficit de hasta un 50 por ciento de mano de obra que se emplea en la recolección.
Esta ley ofrece cárcel y multas económicas a quien dé empleo, albergue y encubra a un extranjero ilegal, al tiempo que ahuyenta a los nicas que buscan trabajo en los distintos sectores agrícolas y la construcción.
PATRONOS Y MIGRANTES
Fernando Naranjo, economista de la firma Consejeros Económicos y Financieros S.A. (Cefsa), dijo que parte de la escasez de mano de obra se debe al endurecimiento de la política migratoria del país, porque aunque apenas se empezará a aplicar, los trabajadores migrantes y los patronos entienden que desde ya deben actuar en un nuevo marco de condiciones, entre ellas penas y multas económicas a empresarios que empleen a personas en condición ilegal.
Según fuentes extraoficiales, solo en la zona cafetalera de Turrialba el 70 por ciento de unos 3.000 recolectores que se ocupan en cada cosecha, son nicaragüenses, por lo que el empresario cafetalero hace campañas para atraer mano de obra, como el aumento en el pago por cajuela recolectada y en algunos casos se les brinda mejores condiciones en los baches o campamentos.
SECTORES AFECTADOS
El director de Migración y Extranjería, Mario Zamora, reconoció que sectores agrícolas como la caña, banano, café y el área de construcción, aumentaron su preocupación por la aplicación de esta legislación “draconiana”, inquietud que ha sido generada por el creciente flujo de nicaragüenses hacia El Salvador.
Además de ofrecer propuestas al parlamento para humanizar esta ley, considerada como represiva porque lesiona los derechos de los inmigrantes, Zamora dice que una de las salidas del Gobierno es mejorar su reglamento.
Agregó que con ley o sin ley, no habrá deportaciones masivas de extranjeros, sino que se harán de manera selectiva y focalizada, como hasta ahora lo han estado haciendo.
ABOGAN POR NICAS
El nicaragüense Gerardo Sánchez, presidente de la Confederación Solidaridad, una organización que tiene presencia en asentamientos de ticos y nicas ubicados en el Valle Central, dijo que propondrá al Estado costarricense buscar una salida más humana al problema migratoria, mediante la aplicación de un reglamento flexible. Por su parte, Adilia Solís, directora del Centro de Derechos Sociales de la Persona Migrante (Cenderos), sostuvo que propondrá que a las familias ilegales asentadas en el país, se les ayude a regularizar su situación migratoria.