Una mujer arroja su lápiz labial a un recipiente en el aeropuerto O´Hare de Chicago. Las autoridades no estaban dejando pasar champús, cremas, lápices labiales, refrescos, y botellas de diversos tipos, entre otras cosas. ( la prensa/ap/charles rex arbogast)

“Sería el peor desde el 9/11”

Expertos: “Consecuencias de atentado serían incalculables” [doap_box title=»“Talonean” a cinco individuos» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»] La Policía británica continuaba tras cinco sospechosos de haber participado en el desbaratado complot terrorista para hacer estallar aviones trasatlánticos en vuelo de y hacia Gran Bretaña y Estados Unidos, informó el jueves la televisora estadounidense ABC News. Los sospechosos «son buscados […]

  • Expertos: “Consecuencias de atentado serían incalculables”
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La Policía británica continuaba tras cinco sospechosos de haber participado en el desbaratado complot terrorista para hacer estallar aviones trasatlánticos en vuelo de y hacia Gran Bretaña y Estados Unidos, informó el jueves la televisora estadounidense ABC News.

Los sospechosos «son buscados activamente», señaló ABC, que afirmó conocer la información de fuentes estadounidenses que se mantienen en contacto permanente con las autoridades en Londres.

Funcionarios paquistaníes dijeron a la televisora que el líder del grupo terrorista habría sido identificado como Matiur Rehman, un comandante de la red fundamentalista islámica Al Qaeda de Osama Bin Laden.

Según esos funcionarios, Rehman, de 29 años, planeaba un «ataque terrorista espectacular» que marcara el quinto aniversario de los atentados perpetrados por Al Qaeda el 11 de setiembre de 2001 en Washington y Nueva York.

El complot desbaratado en Londres bien podría corresponder a ese ataque «espectacular», consideró la televisora.

Las autoridades estadounidenses no pudieron ser contactadas para comentar esa información.

En la capital británica, Scotland Yard anunció el arresto de 24 sospechosos en el marco de la pesquisa iniciada luego de desarticular el plan contra aviones comerciales en vuelo entre Gran Bretaña y Estados Unidos.

El órgano de inteligencia rehusó confirmar que cinco personas aún estuvieran siendo buscadas activamente ni precisó la nacionalidad de los detenidos.

Según ABC, 22 de los 24 arrestados serían de origen paquistaní. Los otros dos serían un iraní y un bangladesí.

La televisora también aseguró que dos de los detenidos tenían preparadas cintas de video en las que se manifestaban orgullosos de los atentados que pretendían llevar a cabo. (AFP)

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WASHINGTON/EFE y AP

Hubiera sido un atentado de consecuencias incalculables, un complot como no se ha visto en años, similar a los ataques del 11 de septiembre de 2001 en EE.UU., y en el que los expertos dicen ver la mano del grupo terrorista Al Qaeda.

El complot para atentar contra aerolíneas estadounidenses que la policía británica dice que ha frustrado en fase avanzada se ha traducido en el arresto de más de 20 personas y ha llevado al Reino Unido, EE.UU. y otros países a reforzar la seguridad en aeropuertos y otros puntos clave.

“La magnitud del ataque, el hecho de que tuviese como blanco aviones comerciales y la sofisticación del complot parecen apuntar a Al Qaeda”, dijo a Efe Ivan Eland, del Independent Institute, un centro de estudios con sede en Washington.

El analista cree que el complot para hacer saltar por los aires hasta diez aviones comerciales entre Londres y EE.UU. mediante el uso de ingredientes líquidos podría ser “el gran ataque” con el que ha amenazado el grupo terrorista tras el 2001.

Eland destacó que los ataques simultáneos son típicos de Al Qaeda y recordó en ese sentido la frustrada operación para atentar contra 15 aviones en 1995.

El secretario de Seguridad Nacional, Michael Chertoff, apuntó también en esa dirección, al describir el complot como “sofisticado, con muchos miembros, e internacional en su alcance”.

Añadió que “en cierta forma sugiere que se trata de un complot de Al Qaeda”, aunque se cubrió las espaldas al advertir que hay una investigación en marcha.

Lo que sí parece claro es que de haberse ejecutado con éxito, el atentado habría superado a todos los que se han materializado desde septiembre de 2001.

Entre ellos figuran el ataque contra Londres de julio del 2005, en el murieron 52 personas, así como las 58 que fallecieron en dos ataques en Estambul en el 2003 y las 202 víctimas mortales de Bali en el 2002.

A esos siniestros se suma el que tuvo en Madrid el 11 de marzo de 2004, que se cobró la vida de 191 personas.

Esos atentados y la operación recién desarticulada son, según James Lindsay, vicepresidente del centro de estudios Council of Foreign Relations, un recordatorio de que “Occidente está inmerso en una larga lucha” en la que resulta “fundamental” la cooperación internacional.

Lindsay opina que tras esa lucha se esconde una reacción a la modernidad en muchos estados árabes y considera que la mejor contribución de Occidente es colaborar a la democratización de Oriente Medio.

El analista reconoció que se trata de un objetivo difícil y que para llevarlo a cabo se necesita alcanzar un consenso social que no existe ahora en el mundo árabe.

Aun así, descartó que la actual política estadounidense en la región sea la culpable de la radicalización del Islam y recordó que cuando Al Qaeda planeó los atentados de 1995 la política exterior de EE.UU. era distinta a la actual.

Achacó el florecimiento del radicalismo islámico a la existencia de sociedades opresivas en las que existen graves problemas económicos y sociales, “caldo de cultivo” para el terrorismo.

Eland, el experto del Independent Institute sí piensa, sin embargo, que la política exterior de la Casa Blanca tiene mucho que ver con los atentados terroristas islámicos.

“La Yihad (guerra santa) declarada en Chechenia, Afganistán durante la ocupación soviética, el actual Afganistán e Irak son una respuesta a la presencia de un invasor no islámico en el mundo musulmán”, dijo Eland, quien añadió que “Israel es percibido como una fuerza de ocupación neocolonial en el mundo árabe”.

Señaló que los atentados contra España y el Reino Unido —aliados de EE.UU. durante la invasión de Irak por tropas estadounidenses en marzo del 2003— son una buena prueba de esa conexión e insistió en que EE.UU. debe reducir su presencia en el mundo árabe.

Los planes de la Casa Blanca no parecen apuntar en esa dirección.

“EE.UU. ha optado por cambiar el curso de Oriente Medio, al luchar contra la ideología del terror y propagar la esperanza de la libertad”, señaló el presidente estadounidense, George W. Bush, en un discurso reciente.

EE.UU. PERMANECE VULNERABLE E INSEGURO PESE A GUERRAS

Después de dos guerras, miles de muertos y un gasto multimillonario, Estados Unidos sigue siendo vulnerable al terrorismo.

Esa dolorosa realidad ha desatado un frenesí político sobre quién tiene la culpa y quién es el más calificado para proteger a los estadounidenses.

Los republicanos y los demócratas sí están de acuerdo en una cosa: cinco años después del desastre del 11 de septiembre, los terroristas quieren atacar de nuevo y el país no está seguro. Lo sorprendente es que Estados Unidos aún no ha sido agredido otra vez.

“Hemos tomado muchas medidas para proteger al pueblo estadounidense”, afirmó el jueves el presidente George W. Bush. “Pero obviamente aún no estamos completamente seguros”.

Existen abundantes razones para ello. Las fronteras estadounidenses no detienen a la gente que no debería entrar. Los autobuses y los trenes subterráneos son vulnerables a los atentados con bombas. Pocos contenedores de carga son inspeccionados. La detección de armas nucleares, biológicas y químicas es inadecuada. Las agencias policiales y de inteligencia siguen aquejadas por las rivalidades entre sí y la mala comunicación.

El republicano Thomas Kean, que fue presidente de la comisión del 11 de septiembre, dijo que Estados Unidos está avanzando gradualmente en la dirección correcta para corregir los problemas, pero él sigue preocupado.

“ En los niveles directivos no se le tomaba (al asunto del terrorismo) lo suficientemente en serio. No estaba hasta arriba en la lista de prioridades… Y eso es lo que veo que está ocurriendo de nuevo”, señaló Kean. “No debería ser un tema (de discusión) política. Debería ser algo respaldado por todos”.

Pero en momentos en que los estadounidenses están desencantados con la guerra en Irak, la lucha contra el terrorismo es un tema que provoca divisiones rumbo a las elecciones de noviembre, las cuales determinarán qué partido será el que controle el Congreso.

El descontento por la guerra fue un factor importante en la derrota del senador Joseph Lieberman en las primarias demócratas.

Muchos demócratas acusan a Bush y al Congreso encabezado por los republicanos de haber manejado mal la guerra en Irak y el combate al terrorismo.

“Como resultado del mal manejo y de equivocar las prioridades en la asignación de fondos, no estamos tan seguros como deberíamos”, afirmó Harry Reid, líder de los demócratas en el Senado.

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