Estudiantes en plena faena de lucha contra parásitos externos en el Centro de Enseñanza Técnica Agropecuaria, de El Sauce. (la prensa/g. Flores)

Técnicos para el futuro

Escuela agrícola de El Sauce produce técnicos agrícolas con alta capacitación y sentido práctico [doap_box title=»El centro» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»] Este centro de estudio técnico fue creado hace 22 años como un modesto centro de capacitación. El centro cuenta con un área de 90 manzanas que incluyen las áreas de estudio, siembras de hortalizas, granos básicos […]

  • Escuela agrícola de El Sauce produce técnicos agrícolas con alta capacitación y sentido práctico
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Este centro de estudio técnico fue creado hace 22 años como un modesto centro de capacitación.

El centro cuenta con un área de 90 manzanas que incluyen las áreas de estudio, siembras de hortalizas, granos básicos y pastos.

Como parte de los programas que desarrollan se cuenta con la introducción de nuevas variedades de pasto.

El centro es parte del sistema de Educación Técnica Agrícola y Capacitación del Instituto Nacional Tecnológico (Inatec) que mantiene el apoyo a este centro.

El centro está trabajando el desarrollo de la agricultura orgánica como parte del manejo del medio ambiente.

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Centro se ha convertido en un generador de servicios al municipio

Sobre un campo recién sembrado, tres jóvenes observan cuidadosamente el desarrollo de dos cultivos que recientemente iniciaron y que constituye el centro de una investigación que será su trabajo de tesis. Al mismo tiempo debaten sobre cuál de los dos cultivos produce más nitrógeno, si el maní o el frijol mungo, ambos de las familias de las leguminosas.

Los tres coinciden en señalar que el mungo produce más. Israel Acuña sostiene que con el estudio pretende conocer el nivel de aporte del maní, mientras Jorge Cruz, que el mungo produce nitrógeno en un período más corto que el maní. Pero lo que podría parecer una conversación de aula puede ser de utilidad para el pequeño productor, ya que podrá conocer la cantidad de nitrógeno que puede producir con estos cultivos.

Esto es parte del trabajo de campo de decenas de estudiantes del Centro de Enseñanza Técnica Agropecuaria de El Sauce, León, que desarrollan a diario para obtener un diploma de técnico básico rural o bachiller técnico agrícola.

Con la firma de tratados de libre comercio una de las principales demandas de los inversionistas es mano de obra calificada, una de las principales debilidades con que cuenta el país y que ha puesto sobre el tapete el debate de la educación técnica y la necesidad de acelerar el paso en la capacitación y educación.

Pedro Pastora Baquedano, director del centro, explica que los estudiantes están recibiendo una educación integral al tiempo que el mismo centro ha ido evolucionando hacia una mejor adaptación productiva, tanto por las necesidades de la población estudiantil como de la comunidad misma de El Sauce.

El centro cuenta con una planta de 30 trabajadores que incluye a 15 docentes, que atienden a una población de 80 estudiantes de diferentes niveles.

Este año se espera que egresen 15 estudiantes de bachillerato técnico, que pueden optar a estudiar ingeniería agrónoma, y 12 técnicos básicos rurales, explicó Pastora.

Con la comunidad

Paralelo a la educación técnica que imparte, la escuela también está enfocada a ofrecer servicios a la comunidad.

Uno de ellos será el de inseminación artificial en diferentes fincas del municipio, indicó Pastora.

El programa atenderá a una población de 350 vacas, que pertenecen a 34 productores. La idea es mejorar el hato nacional a través de un servicio al cual no tienen acceso.

La escuela proveerá de semen procedente del Centro Nacional de Mejoramiento Genético de Ticuantepe, y las razas que se promoverán son las que mejor se adapten a las condiciones del municipio, explicó Carlos Pérez Pichardo, subdirector de producción del centro.

Por otro lado recientemente desarrollaron una serie de capacitaciones sobre parásitos externos, a cargo de Antonio Varcasia, parasitólogo de la Universidad de Sasari, Italia.

El experto indicó que parte de la clave del éxito en la lucha contra los parásitos tiene que ver con la prevención y las medidas de higiene que implementa el mismo productor.

Al mismo tiempo, de esta capacitación resultó la instalación de un laboratorio coprológico (análisis de heces animales) que permitirá, entre otras cosas, detectar el tipo de parásitos que ataca a los animales y el grado de incidencia que tienen en la zona, explicó el director del centro.

Hay que destacar que parte del personal que se capacitó en el manejo del laboratorio y el diagnóstico de parásitos son estudiantes del mismo centro.

Ellos se prepararon en la obtención de las muestras, que posteriormente se llevan al laboratorio donde son sometidos a una serie de procedimientos que permiten detectar este tipo de plaga.

El centro también cuenta con granjas de cerdo, que también han contribuido a mejorar la calidad genética de la comunidad al proveer animales de razas y libres de parásitos.

La idea para el mediano plazo es mantener una población estable en el centro que les permita una mayor sostenibilidad.

Y no es para menos, en este proceso participan activamente los alumnos a quienes se les está proveyendo de conocimientos de manejo empresarial, afirma el subdirector de producción.

Otro de los rubros es la cría de ovejas pelibuey, las que están sometiendo a un proceso de mejoramiento genético para lograr una mayor productividad, ya que poco a poco se ha convertido en una opción productiva en zonas pobres del país.

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