Una mujer luchadora

Maritza Vargas se destaca en la UNAN-León [doap_box title=»CARRERA EXITOSA» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»] Cargos y lecturas Su labor en la UNAN-León inició en el segundo año de carrera cuando fue seleccionada instructora de laboratorios. Después de graduarse fue Directora del Departamento de Biología, luego se desempeñó como directora del proceso de plagas que impulsa la UNAN. […]

  • Maritza Vargas se destaca en la UNAN-León
[doap_box title=»CARRERA EXITOSA» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»]

Cargos y lecturas

Su labor en la UNAN-León inició en el segundo año de carrera cuando fue seleccionada instructora de laboratorios.

Después de graduarse fue Directora del Departamento de Biología, luego se desempeñó como directora del proceso de plagas que impulsa la UNAN.

Fue Decana de la Facultad de Ciencias y su último cargo antes de la Vicerrectoría fue la dirección de Cooperación española.

Entre sus escritores preferidos figuran Sergio Ramírez Mercado, Mario Vargas Llosa y Gabriel García Márquez.

[/doap_box]

La comodidad de su oficina no delata la humilde procedencia de Maritza Vargas Paiz, una mujer de 59 años quien fue una de las primeras niñas de su comunidad que logró salir del campo para estudiar en la ciudad.

No sólo culminó sus estudios de bachillerato sino también ingresó a la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua, Campus León donde se graduó en 1971 con el primer grupo de biólogos de Nicaragua. Desde entonces la UNAN-León es su segundo hogar.

Después de 39 años de laborar para la UNAN-León fue electa este año Vicerrectora General. La doctora Maritza Vargas reconoce que este es el fruto de un largo camino que recorrió.

En medio de sus ocupaciones siempre tiene tiempo para leer y visitar la finca de sus padres, donde vive su papá y uno de sus hermanos, su mamá ya falleció. Vargas es originaria de la comunidad El Terrero, en Malpaisillo y con firmeza dice: “ahí (en El Terrero) quiero que me entierren”.

La estancia en el campo, acompañada de la lectura se han convertido en la mejor forma de relajarse, además de la compañía de su nieto. La Vicerrectora asegura que los logros que ha obtenido en su vida también son el reflejo del esfuerzo que realizaron sus padres al permitirle salir a ella y sus hermanos hasta León para que pudieran estudiar.

Aunque valora que todavía puede hacer mucho por la universidad que la ha visto formarse, considera que también es importante preparar relevo. “De ellos (los alumnos) se espera que sean mejores (que nosotros) y por eso somos exigentes”, señala Vargas.

Considera que la formación de la universidad juega un papel muy importante en los estudiantes. Sin embargo, advierte que las bases del hogar deben de fortalecerse porque es la familia la que tiene mayor influencia en los jóvenes.

En su vida asegura que la familia ha tenido un papel trascendental. “Mi esposo ha jugado un rol importante en la formación que tenemos y esa estabilidad es la que me ha permitido llegar hasta donde estoy”, señala Maritza Vargas.

La académica es casada con un argentino que labora en la rama de la ingeniería, lo conoció cuando se fue a Argentina a realizar estudios de maestría y en la actualidad tienen 30 años de casados.

Con su esposo ha procreado tres hijos quienes ya están casados, la Vicerrectora también tiene un nieto y otro que está por nacer.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí