La adopción de niños es un negocio lucrativo. Para las parejas gringas es una alternativa buena. En vez de pagar hasta 60 mil dólares en EE.UU., pagan en Guatemala la mitad. ( la prensa/ap/alexandre meneghini)

Guatemala, “fábrica” de niños de exportación

El país centroamericano es el tercer proveedor de menores en adopción para Estados Unidos, detrás de China y Rusia. Los estadounidenses adoptaron 3,748 niños guatemaltecos en 2005, el uno por ciento de la población infantil de esa nación [doap_box title=»Autoridades tras irregularidades» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»] La Procuraduría General de la Nación (PGN), instancia de gobierno que […]

  • El país centroamericano es el tercer proveedor de menores en adopción para Estados Unidos, detrás de China y Rusia. Los estadounidenses adoptaron 3,748 niños guatemaltecos en 2005, el uno por ciento de la población infantil de esa nación
[doap_box title=»Autoridades tras irregularidades» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»]

La Procuraduría General de la Nación (PGN), instancia de gobierno que tiene la última palabra en adopciones, ha tomado algunas medidas que demoran el proceso para intentar encontrar irregularidades.

“Sólo mirábamos que estuvieran todos los documentos que tienen que estar… ahora entrevistamos a todas las madres menores de edad y revisamos los documentos para ver que no halla falsificaciones”, explicó Josefina Arellano, jefa de la sección de menores de la Procuraduría General de la Nación (PGN).

Hasta junio se presentaron 30 demandas penales contra notarios por falsificar documentos, con el fin de acelerar las adopciones, añadió la jefa de la sección de menores de la PGN.

Entre las medidas para dar más transparencia a las adopciones, la embajada estadounidense exige pruebas de ADN para madre e hijo. Con esto se han disipado los rumores sobre el robo de bebés para ese fin.

Para obtener los niños, los notarios contactan a las madres a través de redes de “jaladoras” o buscadoras que se encargan de convencer a jóvenes mujeres embarazadas a dar su hijo en adopción, dijo Arellano.

Además abundan anuncios en periódicos y emisoras de radio que instan a las mujeres para quienes el embarazo representa un problema, a dar su futuro hijo en adopción.

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GUATEMALA/Reportaje de AP

Una legislación débil y la creciente demanda por parte de parejas estadounidenses fomentan una pujante y lucrativa actividad de adopciones en Guatemala que, en el 2005, equivalió al uno por ciento de todos los niños nacidos en el país ese año.

En total, los estadounidenses adoptaron 3,748 niños guatemaltecos el año pasado.

“Vemos que hay una granja o fábrica de niños, niños que no deberían de nacer ni ser dados en adopción”, dijo a la AP la jefa de la sección de menores de la Procuraduría General de la Nación (PGN), Josefina Arellano, al referirse a la forma en que se manejan las adopciones en Guatemala y las elevadas sumas de dinero que éstas representan para quienes las tramitan.

Al concluir el proceso de adopción, el notario guatemalteco habrá recibido una cuota local de entre 15,000 y 18,000 dólares por niño. De acuerdo con las páginas de la Internet de agencias de adopciones de Estados Unidos, al incluir los costos del papeleo en ese país y los viajes a Guatemala, una pareja puede terminar desembolsando entre 25,000 y 30,000 dólares.

Guatemala es el tercer proveedor de menores en adopción a Estados Unidos, según información sobre las visas que la nación norteamericana emitió en el 2005 a personas adoptadas en el extranjero. En total se enviaron desde Guatemala 3,783 niños.

El primer lugar lo ocupa China, con 7,393, y luego Rusia, con 4,652. Pero algunas restricciones nuevas en este último país podrían colocar a Guatemala en el segundo puesto en el 2006. Proporcionalmente, en China el 0.042 por ciento de los niños son dados en adopción a Estados Unidos.

Proceso es rápido

La ley guatemalteca permite que la adopción se haga entre dos particulares con la asistencia de un notario. En la mayoría de países para ese proceso es preciso el aval de un juez.

Es por ello que en Guatemala una adopción puede tardar entre cinco y diez meses, mientras que en otros lugares es común que demore más de un año.

“Esta rapidez terminará a mediados del próximo año —y probablemente congelará las adopciones— cuando Estados Unidos ratifique la convención La Haya”, dijo el cónsul estadounidense en Guatemala, John Lowell. Esta convención es un tratado internacional para regular las adopciones entre países.

Entre las disposiciones de esa convención está la de contar con una entidad estatal que regule las adopciones para certificar que fue en beneficio del menor. Esto podría dejar fuera del proceso a los notarios.

A medida que más y más países industrializados adoptaron esa convención, Guatemala se hizo inelegible para enviarles niños. En los primeros tres meses del 2006, 17 niños fueron enviados a nueve países excepto Estados Unidos. A ese último país partieron 1,090 menores.

Katie Quandt, una contadora de Minnesota, recordó cómo comenzó el proceso de adopción de su hija María aún antes de que naciera. Quandt y su esposo viajaron a mediados de junio a Guatemala para recoger a María, de nueve meses.

“Creo que la mamá de María debe ser una madre muy amorosa, pero no puede mantenerla y eso es muy triste, pero, siendo así, es un acto de amor de parte de ella permitirnos compartir la vida de María”, añadió Quandt.

Ella y la madre de María no se conocieron nunca y la única información que tiene es a través del notario que tramitó todo.

Arellano, jefa de la sección de menores de la Procuraduría, asegura que en las entrevistas que se les hace a las madres “se les pregunta si quieren dar en adopción a su hijo para una determinada familia, a la que ellas jamás han conocido”.

Pagos y beneficios de cuidadoras sustitutas

Tan pronto decide dar el niño en adopción, a veces desde el momento en que nace, la madre cede la custodia de éste a una cuidadora que trabaja para el notario y no suele volver a ser buscada más que para firmar los documentos de la adopción.

Virginia de Méndez es una cuidadora que ha tenido bajo su cargo a seis bebés desde que comenzó en este oficio hace dos años.

Le pagan 1,200 quetzales (unos 160 dólares) al mes por niño. Los notarios le suministran pañales, leche y todo lo que un menor pueda necesitar.

Además les facilitan un médico privado —un lujo que pocos guatemaltecos pueden costear— a donde pueden llevar al niño en caso de emergencia.

Motivos: la pobreza

Algunas madres, como Berta Morales, de 35 años, tienen una larga experiencia en esto de ceder a sus hijos. De los 10 que ha tenido, los últimos cinco fueron adoptados por padres estadounidenses.

“ Una vez me mandaron unas fotos (de los niños, pero) las tengo bien guardadas porque mis hijos que viven conmigo no saben nada”, explicó esta mujer que vive en una barriada de Coatepeque, una población a 200 kilómetros al oeste de la capital.

Asegura que no lo hace por dinero. Si dio a sus hijos sin pensarlo tanto “es porque sería más pecado abortarlos”, dijo.

“Yo soy pobre y pobre de mí pero tal vez alguno de ellos (que se fueron a Estados Unidos) sale licenciado (profesional)”, comentó.

Al igual que ella o Francisca Martínez, de 25 años, que también dio a su hijo en adopción, al ser entrevistadas en la PGN o por las trabajadoras sociales, la mayoría asegura que los entrega porque es pobre y no puede mantenerlo. En Guatemala, una de cada dos personas vive en la pobreza.

Pese a que las madres y los notarios sostienen que no hay dinero de por medio, las autoridades creen lo contrario.

El secretario del Juzgado de Menores, Werner Muñiz, aseguró que aunque casi nunca se puede demostrar, la presunción es que sí hay pagos. Cuando se pelean la madre y el notario, ellas vienen a denunciar que “les dieron plata”.

La AP tuvo acceso a un expediente en el que una madre llamada Raquel Ramírez admite haber recibido 18,000 quetzales (unos 2,400 dólares) por su hijo. “Me arrepentí y quiero que me lo devuelvan (a mi hijo)”, declaró ante el tribunal.

Nadie, sin embargo, explica cómo se distribuye esa cuota local que pagan los adoptantes a los notarios.

“Si preguntas nadie te lo dirá. Me imagino que va para el abogado, la cuidadora, el doctor y la madre… me han dicho que la madre recibe una cuota, no sé cuánto”, comentó Gary Starr, un profesor de psicología de Minnesota, que viajó con su esposa a Guatemala en junio para recoger a su hijo.

Susana de Luarca, una abogada integrante de una asociación de notarios que se dedican a tramitar adopciones, reiteró que a las madres no se les paga. “Qué más ayuda que la que se le está dando de solucionarle la situación a su hijo”, añadió esta abogada que dirige un hogar en el que al momento de la entrevista había unos 40 niños en trámite de adopción.

“De quedarse con su madre, los niños enfrentarían una vida de pobreza, mientras que al ser adoptados se les abren posibilidades que de otra forma no tendrían”, dijo la abogada.

La AP contactó a varios notarios que participan en este proceso de adopciones, pero ninguno concedió entrevistas.

“En todos los gremios hay gente inescrupulosa que hace cosas indebidas, pero eso no quiere decir que todo sea malo… Lo que pasa es que han querido hacer parecer que el hecho de que un negocio sea lucrativo sea malo”, expresó la abogada de Luarca.

“Después de todo, mientras los adoptan, los niños necesitan una casa, médico, cuidados, hospitalización, todo y todo es de primera calidad. Además, hay que pagarles a los médicos, los notarios, los mandatarios legales y nadie trabaja de gratis”, añadió.

En todo caso, “en Estados Unidos si contratas una madre sustituta para que tenga tu bebé, con los costos médicos y todo, podríamos haber terminado gastando 30, 40, 50 o hasta 60,000 dólares”. dijo el profesor Starr.

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