- Marena abrió proceso administrativo contra un empresario que sin permiso abría trocha de todo tiempo y desemboca en el río San Juan
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CORRESPONSAL/RIO SAN JUAN
Las obras de construcción de una trocha de todo tiempo que parten del río Espavel y se extienden hasta el río San Juan, fueron paralizadas por orden del Ministerio del Ambiente y Recursos Naturales (Marena) por no haber solicitado permiso alguno y causar daños al humedal de San Carlos.
En un recorrido realizado por un equipo de LA PRENSA, se constató la intervención con maquinaria en un trecho de unos 800 metros hasta donde se llega a tierra firme, pero más allá el camino es intransitable porque el terreno propio de un humedal está anegado y lo más grave es que construyeron diques, fragmentando el ecosistema.
Erwin González Bendaña, propietario de la finca El Espavel y quien también es dueño de la empresa de construcción Egtracsa, se limitó a decir que se proponía rehabilitar un camino que ya existía, “vamos a ver si es posible, estamos tratando de conseguir el permiso”, explicó mientras delegaba a su asistente para dar mayores detalles del proyecto.
En la finca que según el cuidador Marlon Alvarado es de unas 600 manzanas con potencial ganadero, se encontró un plantelito de construcción y entre la maquinaria contaban con una pala mecánica, dos tractores Caterpillar, una retroexcavadora, y un camión Maz.
LOS DAÑOS
El ingeniero José Luis Galeano, delegado del Marena en el departamento de Río San Juan, informó que realizaron una inspección de oficio en el lugar e indicó que el decreto 4594 mandata a solicitar permisos de estudios de impacto ambiental.
“Observamos una intervención con maquinaria que consiste en la apertura de carretera en un trayecto de 800 metros y paralelo al río San Juan unos dos mil metros, donde existen gramíneas y especies arbóreas, al construir un dique de 1.5 metros de altura y uno de ancho perseguían acumular agua, hubo extracción de material y dividieron el ecosistema, sin previa autorización de la autoridad competente”, sostuvo Galeano.
Según el delegado del Marena, “los humedales son ecosistemas frágiles que no pueden ser alterados porque a alguien se le ocurrió un proyecto y nadie puede alegar ignorancia de la ley”.
FASE DE PRUEBA
El proceso administrativo se encuentra en período de prueba y el Marena ha orientado sanciones correctivas, como parte del proceso, según Galeano.
El representante legal, Erwin González, nombró a un técnico ambiental y a un asesor legal que solicitó un período de ampliación.
De acuerdo con el funcionario del Marena, González Bendaña argumenta intenciones de desarrollar actividades turísticas en la finca agropecuaria.
Refirió que aunque el empresario aduce que estaban rehabilitando una trocha de vieja data, “la verdad es que había una trocha de verano, pero no había intervención en el humedal”.