- El Virus del Papiloma Humano, también conocido por sus iniciales VPH, es una infección de transmisión sexual que no presenta síntomas fáciles de detectar. Causa cáncer y lesiones en los genitales, sin que la mayoría de quienes lo padecen se percaten
Toallas sanitarias y tampones
Aunque el Papiloma humano es un virus que pueden presentar mujeres y hombres, según registros del MINSA, las mujeres tienen el doble de riesgo que los hombres. Se cree que los productos que se utilizan durante la menstruación pueden transportar el virus y agravar las lesiones externas. Las toallas sanitarias que retienen humedad, mediante el roce continuo, pueden provocar que la lesión crezca y el uso de tampones hace que el virus se traslade desde los labios de la vulva hacia el interior de la vagina. La consulta ginecológica continua ayuda a detectar a tiempo la enfermedad.
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«El Virus del Papiloma Humano (VPH) es una enfermedad de transmisión sexual tan común que se cree que el 50 por ciento de la población sexualmente activa es portadora, dice el ginecobstetra José Antonio Delgado Alvarado, estudioso del VPH, quien asegura que la enfermedad se encuentra tan difundida que sólo los que no han tenido su primera relación sexual no han estado expuestos a la misma.
El virus se adquiere única y exclusivamente a través de la relación sexual y sólo se puede diagnosticar mediante el Papanicolau (Pap)examen que detecta cualquier cambio anormal de las células por lo que se aconseja que toda mujer sexualmente activa se someta al examen al menos una vez al año.
Usualmente el contagio ocurre cuando hay contacto con las lesiones externas de la enfermedad, las cuales aparecen, generalmente con apariencia de coliflor, tanto en los hombres como en las mujeres, en el área de los genitales.
Estas lesiones externas son de diferentes tamaños, pudiendo medir de uno a siete centímetros. Pero en Nicaragua, el Ministerio de Salud (MINSA), registra el caso, de una niña de 12 años víctima de violación, hospitalizada en el Hospital Berta Calderón a quien el Condiloma se le extendió por todo el cuerpo.
Según el ginecobstetra existen más de cien tipos de VPH que se clasifican de bajo riesgo y de alto riesgo, siendo el más común el Condiloma Acuminado (de bajo riesgo), conocido popularmente como cresta de gallo, precisamente por el aspecto de coliflor.
Cuando el Condiloma es de bajo riesgo la infección puede durar cinco meses y desaparece, en algunos casos, sin necesidad de tratamiento y muchas veces sin llegar a ser identificado como tal.
En el caso de un Condiloma de alto riesgo el peligro inminente es la predisposición a la infertilidad, en el caso de las mujeres, las que ven reducida la capacidad de resultar embarazadas y en caso de lograrlo, tienen dificultades de finalizar bien el embarazo. Otra consecuencia grave que puede enfrentar una persona portadora de VPH es el cáncer en los genitales (uterino en el caso de las mujeres y de pene en el caso de los hombres).
La condición del embarazo predispone a la mujer a que los síntomas del virus aparezcan y, aunque no es frecuente, puede pasar que la madre le transmita el virus al bebé. De acuerdo al experto, el virus atacará más a las personas que ya tengan otro tipo de infección de transmisión sexual.
EL VPH y la promiscuidad
La cultura de infidelidad y promiscuidad ha contribuido mucho a la difusión del VPH, principalmente entre las amas de casa, que en teoría no tendrían por qué estar expuestas al virus.
Se dice que mientras más actividad sexual tenga una persona más expuesta está a ser infectada o reinfectada y en el caso de los casados, no sólo se exponen ellos, también exponen a su pareja.
La gravedad de las lesiones del VPH es proporcional a la carga viral que presenta el portador, mientras más tipos de Papiloma haya en el cuerpo más serias serán las lesiones; igualmente si hay reinfección por contacto sexual permanente con otro portador del virus o si las defensas del cuerpo están bajas, explica el doctor Delgado, quien asegura que los únicos que están a salvo del virus son los castos o célibes y recomienda como principal medida de prevención la monogamia y el uso de condones.
Pero advierte que mientras haya manifestaciones externas del virus sobre la piel es mejor no tener relaciones sexuales, incluso, si piensa utilizar preservativo, mejor evite el contacto.
Los condones no previenen por completo la transmisión del virus porque el contagio puede ocurrir durante los juegos sexuales u otras actividades distintas al coito, aclara el doctor.