El socialdemócrata Alan García, de 57 años, asumirá hoy la Presidencia peruana por segunda vez tras haber gobernado entre 1985 y 1990.
García iniciará con un mensaje al país donde delineará los puntos centrales de su gestión en los próximos 12 meses, y enfatizará la urgencia de luchar contra la pobreza que golpea al 50 por ciento de la población. También anunciará una política de rigor fiscal para contrarrestar lo que ha considerado “frivolidad y gasto excesivo” del gobierno de Alejandro Toledo.
En su política exterior García ha señalado como objetivos principales crear un eje de integración económica con Chile y Brasil y plantear una nueva agenda con Estados Unidos, entre otros puntos. Este eje, estrategia para reforzar la integración sudamericana, incluiría además a Colombia y Ecuador. Tal conformación podría contrarrestar la influencia del presidente venezolano Hugo Chávez en la región y el eje Caracas-La Habana-La Paz, aunque García no afirme esto como meta.
En lo interno, García tiene por delante el desafío de mantener el crecimiento sostenido de Perú de los últimos años (+5% desde 2003).
LA HERENCIA DE TOLEDO
Toledo le deja un país con estabilidad macroeconómica pero que mantiene índices de pobreza del 50 por ciento que podrían convertirse en una bomba de tiempo para la gobernabilidad.
A pesar de su exitoso retorno al poder, en su primer gobierno García fue considerado una ruina para el país por un manejo económico que llevó a Perú a una hiperinflación de 7,600 por ciento en cinco años, convirtiendo el país en paria de la comunidad financiera internacional.
EL GABINETE
Según analistas, el gabinete ministerial de García tiene perfil conservador y color multipartidario.
El columnista Mirko Lauer opinó en el diario La República que García “ha establecido una frondosa y variada relación con la derecha y un evidente distancia con la izquierda”.
“Los sectores que defiende la derecha están muy bien servidos”, agregó. El sociólogo Carlos Reyna afirmó que “no hay ninguna duda que García ha tomado el programa económico de la derecha”.
El nuevo Presidente llega a su cargo tras ganar en segunda vuelta el pasado 4 de junio al nacionalista Ollanta Humala, en una elección donde obtuvo 52.5 por ciento de los votos contra 47.5 por ciento de su rival.